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La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

martes, 8 de mayo de 2012

 

     Por ser la defensa de los cristianos hallá donde sean perseguidos algo inherente a la esencia misma de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, he extraido este artículo publicado en el  Blog de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina en el que de forma valiente y decidida nuestro querido Arzobispo Primado de España D. Braulio Rodríguez Plaza hace un llamamiento a que se preste atención a ese reguero de muertes y persecuciones que sufren los cristianos en algunos países africanos y asiáticos y ante los que la Comunidad Internacional muestra un silencio absoluto.

ARZOBISPO PRIMADO DE ESPAÑA: CRISTIANOS MASACRADOS



CRISTIANOS MASACRADOS
     En Nigeria y Kenia, países africanos, y en diferentes lugares de Asia, siguen sucediéndose las masacres de cristianos, sobre todo católicos, que incrementa el número de muertes injustas de hombres y mujeres inocentes. Los atentados son tanto más graves e indignos cuanto que muchos de ellos acontecen en la celebración de la Eucaristía dominical, centro de nuestra fe.
     Como obispo católico que cree en Jesucristo, sé que Él nos manda amar y resistir al mal con el bien, pero estas dolorosas noticias me apenan y, no obstante, pido a los católicos de Toledo oren para que no continúen. Sin embargo, afirmo también que el perdón cristiano no nos exime de rechazar esta injusticia y barbaridad; por eso protestamos y pedimos a las autoridades nacionales e internacionales, y a quienes tengan poder en los medios, no silenciar con la indiferencia ésta y toda persecución religiosa, pues es intolerable.
     En ocasiones, sobre todo en la visita pastoral a las parroquias, he comentado esta persecución a los discípulos de Cristo, y también la valentía de estos testigos contemporáneos de la fe. Ahora que la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia necesitada (AIN) propone una oración por la Iglesia perseguida desde el 7 de mayo, pido a los católicos que eleven en estos días, pero sobre todo el 13 de este mismo mes, oraciones a nuestro Señor por las víctimas y el dolor de sus familias, y que el odio no se instale en nuestro mundo, para que la libertad religiosa sea posible. La fe de nuestra Iglesia se reavive con el testimonio de tantos cristianos que pagan con la vida el amor a Jesucristo Salvador.
     Tantas voces que se alzan para reivindicar causas justas y derechos humanos sería deseable que tampoco callaran antes estos hechos que degradan a la humanidad. Toda iniciativa será bienvenida a favor de hombres y mujeres católicos que son atacados sin piedad por el mero hecho de su fe. O, ¿es que en este caso no se conculcan principios y se traspasan rayas que, cuando se trata de otros grupos, se ve normal la protesta y la adhesión? La humanidad atacada es la misma, la indefensión y la injusticia son similares. Debería existir el mismo eco en los medios cuando sucede esta persecución religiosa que lleva consigo bárbaros asesinatos. Dios lo quiera.
Toledo, 7 de mayo de 2012
+Braulio Rodríguez Plaza
Arzobispo de Toledo
Primado de España