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La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

sábado, 21 de julio de 2012

EL MONASTERIO DE VALVANERA (LA RIOJA)

Hará tres años aproximadamente gracias a mi querido amigo y Hermano de la Orden,  Pedro, conocí un lugar en el que descubrí que la frase tan utilizada de “necesito cargar las pilas”, podía hacerse realidad, un lugar en mitad de la naturaleza en la Sierra de la Demanda, con una historia a sus espaldas de más de mil años, este lugar  tan extraordinario es el Monasterio de Valvanera, situado en La Rioja. Como he dicho, es un lugar que por su situación, por su historia es algo excepcional pero más aun lo es por los monjes que se encuentran en él, monjes, como se suele decir, “de los de antes”, dedicados a la oración y al trabajo, mantienen un Monasterio que hoy día harían falta cuanto menos 20  30 personas para tenerlo medianamente bien, ellos, son pocos y la prueba de cómo lo mantienen es que cuando vas una vez quieres repetir. Pero no solo oran y trabajan, se dedican a atender a todo el peregrino que llega, a charlar con los visitanteS y transmitir esa paz que no se encuentra en otro sitio y que sólo ellos transmiten.  Hace unos días me he enterado del fallecimiento del Hermano Cipriano y posteriormente del Hermano Jaime, a los dos los conocí, no profundamente, pero si lo suficiente para ver en ellos el reflejo de lo que significa la regla benedictina, “ora et labora”.

Hoy, mientras escribo este pequeño homenaje a estos hermanos que han consagrado su vida a la oración y al trabajo, por un lado, siento la alegría de saber que ambos estarán al lado de Nuestro Señor, compartiendo su mesa e intercediendo como han hecho durante su estancia en la tierra, por todos los que aquí quedamos, pero también estoy triste porque se va una parte importante de la historia de este Monasterio, se van dos hombres que llevaban en él toda una vida, que formaban parte de la cadena de transmisión de  la historia, o mejor dicho de muchas historias, un Monasterio por donde han pasado Reyes, donde se ha sufrido las consecuencias de guerras, etc, pero donde se ha mantenido la fe, el culto a Nuestra Señora la Virgen de Valvanera, donde se ve el verdadero significado de la palabra “hospitalidad” para todo el peregrino que llega. No hará más de un año en mi última visita con mis Hermanos de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, tuve la gran fortuna de compartir uno de esos momentos que por sencillos, no olvidas fácilmente, fue en el pequeño bar que tiene la hospedería el cual lleva nuestro amigo Angel, pues bien, como contaba, nos juntamos a tomar café los cuatro o cinco hermanos que quedamos tras la comida y apareció el Padre Jesús, el Abad del Monasterio, yo, personalmente le pedí que nos contará la historia de la Virgen de Valvanera, y os puedo decir que recibimos una lección de historia que a día de hoy os puedo asegurar que ha sido la más amena, y la más documentada que me han dado, fue simplemente magnifico, confluyeron varias circunstancias, el lugar, la hora,  pues todos estábamos con el café en la mano, la hermandad , y sobre todo el ponente, una enciclopedia viviente.

Hoy, como decía antes, estoy triste porque han sido llamados por Nuestro Señor, dos de los hermanos más antiguos del Monasterio, dos tomos de esa enciclopedia del saber que son los monjes del Monasterio de Valvanera, y por desgracia, debido a la gran crisis de vocaciones existente en la Iglesia, ambos insustituibles, quedan pocos hermanos en el Monasterio, la falta de vocaciones se hace notar, y desde aquí ruego y rezo a Dios para que lleguen vocaciones a este Monasterio, y se mantenga otros mil años más dándole el culto a Nuestra Señora la Virgen de Valvanera y recibiendo al peregrino, no sólo al que va camino de Santiago, sino al que como yo, llegamos un día buscando el auxilio espiritual que necesitábamos y lo encontramos gracias a esa Comunidad de Monjes. Creo humildemente que todos los que hemos pasado por allí buscando esta ayuda estamos un poco en deuda con ellos y quizás no sean conscientes ellos mismos de la labor tan inmensa que hacen de forma humilde ayudando a los demás, quizás por eso sean todos y cada uno de ellos insustituibles.