CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

miércoles, 3 de octubre de 2012

EL ORGULLO DE LLEVAR UN HÁBITO.
Ordenación sacerdotal de uno de los Hermanos de la Fraternidad Cristo Sacerdote y Santa María Reina
Hará unas horas que hemos regresado todos los Caballeros Profesos de la Propreceptoría española de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo a nuestros domicilios, tras finalizar  nuestra reunión y jornadas de convivencia común en Toledo (ES) cuando me he puesto a escribir estas cuatro letras. No tenía pensado escribirlas todavía, deseaba hacer un artículo más amplio, de más profundidad,  pues a quien va dirigido se lo merece,  pero ha habido un par de situaciones que han propiciado este adelanto que quizás no sea tan extenso como desearía pero no por ello menos sincero y ….
 Desde el primer momento que decidimos los hoy integrantes de la Propreceptoría solicitar el ingreso en la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, desde nuestra  sede magistral en Poggibonsi (Italia), se nos facilitó el contacto con un sacerdote del que como tantos otros no habíamos oído hablar nunca, era el Padre Manuel Folgar. Deseosos de conocer al que, si aceptaba, sería desde ese momento nuestro Director Espiritual y futuro Capellán, tuvimos el primer contacto con él. Desde el primer momento quedamos hondamente impresionados por su extraordinaria cultura, su facilidad de comunicación, y sobre todo al principio, su paciencia con todos nosotros. De estas primeras reuniones hace ya cuatro años y si hay una figura que ha contribuido a que poco a poco se fomente el verdadero espíritu de hermandad en la Propreceptoría, esa sin duda alguna ha sido la figura del Padre Manuel Folgar. Quizás este ha sido uno de los motivos por los que he decidido adelantar este pequeño trabajo, pero continúo.
Este artículo que estoy haciendo, y que como digo estaba prevista su publicación en el blog en otra fecha, no va dirigido solamente a  demostrar públicamente nuestro agradecimiento por el apoyo  recibido a una sola persona, en este caso el Padre Manuel, sino a toda una Comunidad, a la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina, pues qué palabras se podrían emplear para describir la labor realizada con paciencia y cariño por los Padres Carlos y José Manuel, todavía tengo en la memoria  las primeras clases que recibimos del  Padre José Manuel  sobre la utilización del Breviarium Romanum para el rezo de Vísperas en latín, qué paciencia demostró, o como en nuestras primeras Vísperas en la Iglesia del Salvador el Padre Carlos,  antes de comenzar, sabiendo que nos perderíamos nos señalaba las páginas  en donde se encontraban los salmos, la antífona, el Magnificat...
Pero este sábado también me he llevado una lección, mejor dicho una más de las que aprendo cada vez que estoy con los Padres de la Fraternidad, esta vez ha sido algo que me ha llegado al fondo, ha sido una carga de profundidad en mi conciencia, el lector se preguntará si estoy exagerando, pero la  verdad es que no, la frase ha venido de uno  de los Rev. Padres de la comunidad con el cual,  después de nuestras clases y charlas sobre la liturgia tradicional salimos a tomar un refresco, él, como habitualmente lo hacen los miembros de la Fraternidad, con su hábito de color marrón oscuro, en el transcurso de una animada conversación fue preguntado por  uno de nosotros  si en alguna ocasión se había sentido incómodo o le habían dirigido alguna recriminación por vestir el hábito por la calle o estar tomando un refresco con él hábito puesto, su respuesta fue clara y concisa, “si en algún sitio no me aceptan como voy vestido, con no volver todo solucionado”.  Y oyendo estas palabras y conociendo a la persona que las dijo, se da uno cuenta como en más de una ocasión negamos a Cristo, aunque por desgracia no está el gallo para cantar en cada ocasión que lo negamos y de esta forma avisarnos, pero cierto es que hay muchas formas de negarlo, el gallo nos puede cantar tanto por acción como por omisión, por decir que no somos seguidores de Cristo, como san Pedro o por callarnos cuando se necesita que se oiga nuestra voz.
Como decía , esta sábado  cuando habíamos finalizado nuestras horas de formación recibí una gran lección, la de ser siempre fiel a lo que de verdad quieres ser y a lo que sientes, a defender lo que crees, desde el respeto a los demás, desde la tolerancia de las ideas, pero desde la firmeza de las propias convicciones de uno, esa es una de las obligaciones que tenemos los Pobres Caballeros de Cristo, como se dice en uno de los documentos de nuestra Orden “Milicia del Temple, el sentido de una presencia”: “La propuesta de una Caballería en el Siglo XXI nace de la razón que la Santa Iglesia y la sociedad civil necesitan de almas claras, íntegras, valientes, que vivan totalmente el mensaje cristiano, sin camuflajes, sin compromisos, en suma, de verdaderos cristianos..."
Para ello,  Dios Nuestro Señor, ha puesto en nuestro camino a personas como los miembros de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina en las que poder mirarnos y hallar ese coraje que a veces falta para levantar la voz y reivindicar nuestro orgullo de ser seguidores de Cristo. En breve y para hablar de forma más extensa y de esta forma se conozca mejor el gran apostolado y la inmensa labor que hace la FRATERNIDAD CRISTO SACERDOTE Y SANTA MARIA REINA publicaremos un artículo en este blog.