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La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

sábado, 16 de febrero de 2013


 DIOS LE BENDIGA


Triste noticia la que recibimos hace unos días, sobre todo para los que hemos visto en Benedicto XVI a una persona de una talla intelectual difícil de igualar. Si todos los Papas se caracterizan por algo, Benedicto XVI, lo hará por echar abajo todas las apuestas que lo situaban cuando fue elegido Sumo Pontífice  como un Papa de transición, alguien que por su avanzada edad sería el enlace entre su antecesor Juan Pablo II y uno nuevo con más juventud que tomase las riendas de la Iglesia, en definitiva, que había sido elegido para pasar sin pena ni gloria. Pero hay algo que según mi humilde opinión marcará la figura de Benedicto XVI y es que ha destacado como guardián de la tradición de la Iglesia, como guardián de la fe, para algunos esta ha sido la justificación para atacarle, pero realmente ha tenido la gran talla intelectual de demostrar a los católicos o por lo menos a la mayoría que la Iglesia no puede renunciar a sus raíces y que ello no contradice en modo alguno a mantener el contacto con la sociedad a tomarle el pulso a los problemas que afectan al mundo de hoy, Él, Nuestro Papa, ha sido capaz de eso, ha conjugado el difícil binomio del diálogo y la firmeza, prueba de ese diálogo es el acercamiento o en muchos casos la integración en la Iglesia Católica de una parte de la iglesia anglicana que ha visto en Benedicto XVI el pastor que al frente de su rebaño sigue con toda rectitud el mensaje de Dios, su firmeza o mejor dicho su valentía la demostró con la publicación del Motu Proprio Summorum Pontifucum, este ha sido uno de los mayores regalos que le ha podido hacer el Santo Padre a la Iglesia y a los fieles durante su papado. Esta posición mantenida por el Santo Padre, le ha valido numerosos ataques por desgracia desde dentro de la misma Iglesia, ataques injustos, nunca es justo que un católico ataque en la forma que sea al máximo representante de la Iglesia Católica, pero en este caso, jamás llegaré a comprender las pequeñas rebeliones que se han producido en algunos sectores de la iglesia contra un hombre que no se ha desviado ni un ápice del camino que lleva a Jesús, un hombre que ha puesto al servicio de Dios todo lo mejor que tiene , que se ha entregado a él dando de si mismo uno de sus mejores dones, su mente privilegiada, fruto de la cual nos ha dejado sus magníficas encíclicas y sus frases llenas siempre de la esperanza que produce ser el siervo de Dios.  Cierro el artículo con el primer párrafo de su encíclica Caritas in Veritate (La caridad en la verdad).

“La caridad en la verdad, de la que Jesucristo se ha hecho testigo con su vida terrenal y, sobre todo, con su muerte y resurrección, es la principal fuerza impulsora del auténtico desarrollo de cada persona y de toda la humanidad. El amor -«caritas»- es una fuerza extraordinaria, que mueve a las personas a comprometerse con valentía y generosidad en el campo de la justicia y de la paz. Es una fuerza que tiene su origen en Dios, Amor eterno y Verdad absoluta. Cada uno encuentra su propio bien asumiendo el proyecto que Dios tiene sobre él, para realizarlo plenamente: en efecto, encuentra en dicho proyecto su verdad y, aceptando esta verdad, se hace libre”

Pdta. Elevamos nuestras plegarias como templarios y fieles servidores del Santo Padre, para que lo tenga entre nosotros y siga dándole la sabiduría con la que ha inundado todos los actos de su vida. Y pedimos también a Dios Nuestro Señor, que el Espíritu Santo descienda sobre todos nuestros Cardenales durante la elección del próximo Guía de Nuestra Santa Iglesia. Que Dios bendiga al Santo Padre Benedicto XVI.