CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

domingo, 28 de abril de 2013






LOS BEATOS LUQUESIO Y BUONADONNA, ESPOSOS, DE POGGIBONSI, Y LA TERCERA ORDEN FRANCISCANA

       Hoy, domingo, 28 de abril, celebra la Iglesia, entre otras, la festividad de los beatos Luquesio y Buonadonna, esposos, de Poggibonsi, donde asienta su sede magistral nuestra MILITIA TEMPLI. Estos beatos guardan una grandísima relación con la llamada TERCERA ORDEN FRANCISCANA. De ahí que dediquemos este mensaje a tal relación.

Precisar los orígenes de esta TERCERA ORDEN FRANCISCANA es muy difícil. Hay quien afirma que sus orígenes están en los llamados "penitentes" que tan abundantemente se esparcieron a partir del s. XII por toda Europa. Eran grupos de personas que, descontentos con la moral de la realidad social del momento, buscaban seguir una conversión sin dejar su estado. Se reunían en "fraternidades".

Se ha dicho que fue san Francisco de Asís su fundador, apoyados en que él llevaba esta vida de "penitente". Pero como afirma, entre otros, Francisco-Javier Rojo Alique en su obra HISTORIA Y CARISMA DE LA ORDEN FRANCISCANA SEGLAR, la historiografía moderna considera que esto no pudo ser así sencillamente porque este modus vivendi existía ya desde antiguo y estaba plenamente reconocido por la Iglesia a principios del s. XIII. Y este estado fue el que adoptó san Francisco, tal como se deduce de sus propias palabras en su TESTAMENTO: "El Señor me dio, de esta manera, a mí, hermano Francisco, el comenzar a hacer penitencia".

También existe una tradición, aunque sin apoyo documentario suficiente, según la cual los dos esposos de Poggibonsi y beatos Luquesio y Buonadonna fueron los dos primeros terciarios franciscanos. Pero lo que sí es cierto es que ellos fueron los primeros en alcanzar la gloria del altar porque en Poggibonsi el culto a los beatos Luquesio y Buonadonna comenzó inmediatamente después de sus muertes.

Lo que sí es cierto es que estos esposos fueron contemporáneos de san Francisco y que en aquel tiempo pasó éste por la región, a quien Luquesio conocía personalmente y lo alojó en su casa. Impresionados por su espíritu de pobreza y sencillez, él y su esposa Buonadonna fueron a preguntarle a san Francisco cómo podían ellos, casados y con hijos, seguir el camino del Evangelio y poder tener una regla como ya les había dado a los Hermanos y a las Hermanas. Debía ser una norma de vida cuya observancia sirviera para imitar a aquellos que se habían consagrado a Dios.

Con tal fin san Francisco venía pensando ya de tiempo atrás en una institución que agrupase bajo una regla de vida también a los laicos casados y trabajadores, que por lo mismo no podían observar completamente los tres votos de castidad, pobreza y obediencia.

Lo que en última instancia lo llevó a concretar esta idea fue la petición de los dos esposos de Poggibonsi. Señaló a Luquesio y a su mujer un vestido semejante al de los Hermanos. Más tarde les envió la regla de la llamada TERCERA ORDEN FRANCISCANA, definida como «medula del santo Evangelio».

Muchos prodigios se narran acerca de la vida de estos dos beatos de Poggibonsi, que se desarrolló santamente, en busca de una perfección que siguió cada vez más la regla dada por san Francisco para la Tercera Orden. Luquesio y Buonadonna fueron los primeros en practicarla, como medio de honestidad, de paz y de amor en la tierra, y de eterna bienaventuranza en el cielo. Sus cuerpos se veneran en la iglesia de los hermanos menores, en Poggibonsi. El papa Inocencio XII, en 1694, les concedió oficio y misa en su honor.

Pedro López Martínez