CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

domingo, 26 de enero de 2014


Ser discípulo de Jesús "significa colocar la inocencia en el lugar de la malicia, el amor en el lugar de la fuerza, la humildad en el lugar de la soberbia", dijo el Papa



Ciudad del Vaticano  En el Ángelus de este domingo 19, el Papa Francisco ofreció sus palabras de Fe a los millares de fieles reunidos en la Plaza San Pedro, en medio del Día Mundial de los Migrantes y Refugiados.


Reflexionando el tema "Los migrantes y refugiados: rumbo a un mundo mejor", el Pontífice dedicó una oración especial a todos aquellos que viven en situaciones de dificultad, recordando a los presentes la caridad como vía para vencer el mal y el pecado.

1.jpg
"'Es el cordero de Dios, aquel que quita el pecado del mundo': así Juan Bautista reconoce a Jesús que aparece en la multitud a las márgenes del río Jordán".
Según el Papa, el encuentro narrado en el Evangelio dominical nos hace comprender que Jesús vino al mundo para liberarnos de la esclavitud del pecado y asumiendo sobre sí las culpas de la humanidad.
Continuando, el Santo Padre afirmó que Jesús "asumió sobre sí nuestros sufrimientos, nuestros dolores, al punto de morir en la cruz" por nosotros, pues Él "es el verdadero cordero pascual, que se sumerge en el río de nuestro pecado, para purificarnos".
Cuando el Papa indagó a los fieles sobre lo que es ser discípulo de Jesús, "Cordero de Dios" en los días de hoy, él respondió que "significa colocar la inocencia en el lugar de la malicia, el amor en el lugar de la fuerza, la humildad en el lugar de la soberbia, el servicio en el lugar del prestigio", no asumiendo "actitudes de encerramiento", proponiendo el Evangelio a todos, testimoniando con nuestra vida que seguir a Jesús nos torna más libres y más alegres.
Al final, el Pontífice rezó un Ave-María con los fieles presentes en la Plaza San Pedro:
"En este momento pensemos en los muchos migrantes. Muchos refugiados, en sus sufrimientos, en sus vidas, muchas veces sin trabajo, sin documentos, tanto dolor, y, todos juntos, dirijamos una oración por los migrantes y refugiados que viven situaciones más graves y más difíciles". (LMI)


Contenido publicado en es.gaudiumpress.org, en el enlace http://es.gaudiumpress.org/content/55018#ixzz2rWw7lLlj