CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

domingo, 2 de febrero de 2014


REUNIÓN EN TOLEDO

   Finalizada la reunión periódica que los miembros de la Preceptoría de España de la Militia Templi hemos mantenido en Toledo,  es hora de hacer una pequeña reflexión, no he revisado anteriores artículos del blog pero creo que es la primera vez que tras una de estas reuniones se realiza algún comentario en este blog, pero cuando la ocasión lo requiere hay que hacerlo, y cuando en este caso se trata de agradecer un bien recibido, para los que hemos sido los receptores de ese bien es casi una obligación.

   Como decía, habitualmente venimos celebrando en Toledo nuestras reuniones, con una periodicidad de alrededor de 45 días, en ellas, la verdad es que muchas veces nos falta tiempo para tratar todos los temas que tenemos pendientes y a la vez para hacer en comunidad nuestra oración, vísperas y asistencia a Misa, esto último por supuesto tiene siempre preferencia. En estas reuniones siempre tiene un lugar destacado la conferencia de formación que nos imparten nuestros directores espirituales los Rev. Padres Carlos y José Manuel de la Fraternidad Cristo Sacerdote y Santa María Reina, siendo complementada esta formación con diversas prácticas con el Breviario, etc.

   Hacía tiempo que le propusimos nuestros directores espirituales la posibilidad de aprender a ayudar en la Santa Misa, pues en alguna ocasión se nos había dado el caso de asistir a este acto religioso sin que hubiese ninguna persona para ayudar, encontrándose éstos totalmente solos, en definitiva que eso no podía seguir así y por ello este fin de semana pasado recibimos nuestra primera clase práctica y a continuación en la Santa Misa celebrada por la tarde uno de nosotros ayudó al Rev. P. Carlos. Pero no era esta la finalidad del artículo del cual se adjuntan algunas fotografías, la finalidad es doble, como he dicho al principio, lo primero es agradecer a los Rev. Padres su dedicación a nuestra formación y a atender nuestras inquietudes lo que les hace dignos de todo elogio y agradecimiento por nuestra parte, y también quería agradecer a Vicente su atención, durante la celebración de la Santa Misa, siempre pendiente de todo, para que a un servidor se le pasasen los nervios, con leves e imperceptibles indicaciones en todo momento me indicaba lo que había que hacer, desde aquí muchas gracias Vicente y esperamos seguir contando con tu inestimable ayuda.


   Por último manifestar la sensación tan especial que tuve, si bien es cierto que a lo primero los nervios me podían, una vez comenzó la celebración me entró una paz y tranquilidad como pocas veces la he tenido, como he dicho creo que a ello contribuyó la especial atención que me prestaban tanto el Padre Carlos como Vicente pero el hecho de estar tan cerca del Santísimo, de ser una parte importante de la celebración hizo que viviese esa Santa Misa como nunca antes la había vivido,  todo perfecto y magnifico lo único que pudo dar al traste con mi tranquilidad es que recibí una sotana un poquito más larga de mi estatura y dos veces que la pise estuve a punto de postrarme en el suelo ante Nuestro Señor de forma involuntaria. De nuevo gracias.