CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

sábado, 1 de agosto de 2015


ESPAÑA Y JERUSALEN



     Hay un hecho que sucedió ya hace unos años que pasó bastante desapercibido en nuestro querido y gran País, España, pero que da cuenta de nuestra historia, de nuestra tradición, el hecho se remonta a la primera visita oficial que S.M el Rey, Don Juan Carlos I realizó a Jerusalén. En esta ciudad existen dos alcaldes, uno musulmán y otro judío y lo normal, es que ambos no se junten, o mejor dicho que no se vean siquiera, las relaciones no son de lo mejor. Pues bien, con motivo de la visita de nuestro Rey, ambos alcaldes comparecieron juntos en los momentos de espera a la llegada del soberano, ante la incredulidad de los allí presentes, especialmente de los periodistas, éstos últimos le preguntaron el motivo tan excepcional que había ocurrido para que ambos aparecieran juntos, la respuesta fue clara: El que viene es NUESTRO REY y venimos a recibirle. Parece ser que desde entonces no ha habido muchas más comparecencias juntos de ambos ediles.

     Pues si, la dinastía española, representada actualmente en nuestro REY, S.M Felipe VI, es la heredera del trono de Jerusalén y actualmente S.M Felipe VI es Rey de Jerusalén. Todos sabemos que a finales del siglo XIII, Jerusalén dejó ser reino, concretamente en 1291, pero el título legítimo lo ostenta nuestro Rey, la historia es sencilla: A finales del siglo XIII cuando todavía Jerusalem era reino, María de Antioquía, nieta de Isabel I (reina de Jerusalén), y pretendiente al trono, con la aprobación del Santo Padre, vendió el título al entonces rey de Nápoles Carlos de Anjou. Desde entonces y a pesar de la desaparición del Reino, dicho título quedó vinculado al de Nápoles. Con la proclamación de Fernando el Católico como rey de Nápoles, cosa que sucederá en 1504, el título queda vinculado a la corona española y no se perderá hasta nuestros días. Con lo cual efectivamente S.M. Felipe VI ostenta el título de Rey de Jerusalen.

     Pero si los españoles tuviésemos la capacidad de ver nuestra historia tal como es, y de la tradición que atesora nuestra monarquía, nos quedaríamos asombrados, pues al título de Rey de Jerusalem, entre otros,  habría que añadirle el de emperador de Roma, sí, emperador de Roma, ya que el último emperador del Imperio Bizantino, Adrés Paleólogo, vendió su título imperial a Fernando de Aragón e Isabel de Castilla antes de su muerte, y aunque este título imperial no se ha utilizado por ningún monarca español, ahí está. Y quizás el más representativo de lo que siempre ha sido nuestra GRAN NACIÓN, es el título de REY CATÓLICO, ojalá nunca se pierda.