CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

viernes, 5 de febrero de 2016

POR FIN



     Si, lo ponemos en mayúscula, POR FIN, gracias a Dios, una institución de la Unión Europea, la más importante a nivel democrático pues es la que representa a todos los ciudadanos de la Unión, despues de miles de salvajes asesinatos, decapitaciones, torturas, desplazamientos forzados y en definitiva el intento de aniquilación de los cristianos de Siria e Irak, como decíamos, POR FIN, esta Institución se ha pronunciado y se ha dado cuenta de que lo que está haciendo el ISIS es un GENOCIDIO, ha tenido que pasa tiempo, y hemos tenido que ver una y otra vez las salvajadas de este grupo para que la Institución que nos representa a nivel europeo, se haya pronunciado. Muy tarde, pero más vale tarde que nunca, aunque seguro que no ha habido consenso para unos hechos tan evidentes.