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La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

domingo, 8 de mayo de 2016

«Los cristianos de Siria e Irak se sienten abandonados por la Iglesia de Occidente»
Rodrigo Miranda, sacerdote en Siria, pide al Papa que sea más claro con el apoyo a los cristianos en Alepo «porque la caridad empieza por casa».


     El sacerdote chileno Rodrigo Miranda llegó a Alepo, la capital de Siria, en marzo de 2011, nueve meses antes de que comenzara la guerra que se ha cobrado ya 470.000 muertos y ha dejado 12 millones de desplazados y refugiados. Licenciado en Bellas Artes y especialista en la cultura árabe, el padre Rodrigo asegura que aprendió a ser sacerdote en Siria en medio del sufrimiento de una minoría cristiana que ha pasado en los últimos cinco años del 10 al 2% de la población. Miembro del Instituto Verbo Encarnado, este sacerdote ha sido responsable de la pastoral de la catedral latina de Alepohasta que tuvo que abandonar el país a finales de 2014.

—¿Qué tipo de guerra hay en Siria?
—Es una oposición al Gobierno de Bashar al-Ásad compuesta por muchos grupos de sirios –entre ellos Al Qaeda– y que tratan de derrocar al presidente. Por lo tanto, no es una guerra civil. En realidad es una extensión del conflicto de Irak.

—En este contexto, ¿cuál es la situación de los cristianos?
—Son el blanco de los grupos de la oposición, no solo del Daesh. Pero no son las únicas víctimas. A nosotros nos llega la información de que los cristianos apoyan al Bashar al-Ásad, pero esto en realidad tiene que ver con la elección de las comunidades cristianas por la protección y también por no permitir la aplicación de la ley islámica, ya que esto significaría que los cristianos fueran tratados como han sido tratados históricamente. Es decir, que deben convertirse al islam o pagar el «jizya» (impuesto) para ser tratados como infieles admitidos dentro de la comunidad islámica. Por lo tanto, el trato siempre será malo.

—¿Cómo es la Iglesia en Alepo?
—Sigue siendo una Iglesia muy fervorosa, muy devota, con mucha actividad. Nosotros, los de rito latino, somos la minoría dentro de la minoría.

—¿Cómo es la vida de los cristianos?
—Desde el inicio de la guerra ha sido muy dura. Ahora mi comunidad lleva cinco meses sin agua ni electricidad. Se han ido buscando soluciones para sobrevivir pero hay momentos muy dramáticos. Además los barrios cristianos han sido destruidos.

Fuente: Diario ABC. Para leer entrevista completa seguir enlace: Artículo completo ABC