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La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

lunes, 15 de agosto de 2016

LES SUENA ALGO LA SITUACIÓN QUE SE DESCRIBE EN EL SIGUIENTE ARTÍCULO PUBLICADO EN LIBERTAD DIGITAL, PUES NI SIENDO TAN EVIDENTE EUROPA SERÁ CAPAZ DE ABRIR LOS OJOS.
 ¿SE NEGARÁ EUROPA A ARRODILLARSE, COMO SE NEGÓ EL HERÓICO PADRE HAMEL?
Se hace lo imposible para evitar mencionar el islam y su proyecto de conquistar Europa.


Imaginen la escena: una misa católica matinal en el pueblo de Saint-Étienne-du-Rouvray, al norte de Francia, en una iglesia casi vacía: hay tres feligreses, dos monjas y un sacerdote muy mayor. Los terroristas del ISIS interrumpen la misa cuchillo en mano y degüellan al padre Jacques Hamel. Esta sobrecogedora escena ilustra el estado de la Cristiandad en Europa.
Ya ha ocurrido antes. En 1996, siete monjes franceses fueron asesinados en Argelia. En 2006, un sacerdote fue decapitado en Irak. En 2016, este terrible ritual islámico se produjo en el corazón de la Cristiandad europeo: el pueblo de Normandía donde el padre Hamel fue asesinado fue donde tuvo lugar el juicio contra Juana de Arco, la heroína del cristianismo francés.
Francia había sido advertida varias veces: los cristianos de Europa correrán la misma suerte que sus correligionarios de Oriente. Pero Francia no quiso proteger a los cristianos de Europa ni a los de Oriente. Cuando hace un año el rector de la Gran Mezquita de París, Dalil Boubakeur, sugirió transformar las iglesias francesas vacías (como la de Saint-Étienne-du-Rouvray) en mezquitas, sólo unos pocos intelectuales franceses, con Alain Finkielkraut y Pascal Bruckner a la cabeza, firmaron un manifiesto, titulado No toquen mi iglesia (Touche pas à mon église), en defensa del patrimonio cristiano de Francia. Laurent Joffrin, director del diario Libération, lideró una campaña de la izquierda contra el manifiesto tachando a los firmantes de "decrépitos y fascistas".
Durante años, los alcaldes socialistas franceses han aprobado demoliciones de iglesias o su conversión en mezquitas (el mismo objetivo que el del ISIS, salvo que con medios distintos,pacíficos). Salvo en el barrio parisino de Saint-Germain-des-Prés, y en algunos hermosos ámbitos, como el Festival de Aviñón, Francia está experimentando una grave crisis de identidad.
Para leer artículo completo: Artículo completo Libertad Digital