CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

viernes, 16 de septiembre de 2016

     LA MILICIA DEL TEMPLE Y LA SANTA MISA TRADICIONAL



Es complicado poner en relación la Santa Misa celebrada del modo tradicional con el hecho de que la Milicia del Temple tenga aprobado este modo extraordinario para sus celebraciones litúrgicas, de hecho es uno de los factores más condicionantes que se le presentan al aspirante durante su periodo de reflexión antes de decidirse a formar parte de los Pobres Caballeros de Cristo.
Esto ha pasado a más de uno, sobre todo si cuando se llama a las puertas de la Milicia  nunca se ha tenido contacto alguno ni referencias siquiera de esta forma de celebración de la Santa Misa.

     Inicialmente  cuando se realiza  la primera toma de contacto y se informa al aspirante, éste lo normal es que todo lo vea bien, sus deseos de formar parte de la Milicia del Temple  superan las dificultades que se le puedan presentar. Entre las primeras informaciones que se le proporcionan es que en la Milicia del Temple la Santa Misa se oficia en latín, por la forma extraordinaria, que durante el periodo de formación entre otras cosas, una de sus obligaciones será aprender el uso del Breviarium Romanun y que deberá aprender el rezo de vísperas en latín mediante el uso de dicho breviario. Esto deja al aspirante indeciso, se pregunta, y nos pregunta, ¿ pero no da lo mismo hacerla como siempre?, en castellano ¿qué más da una que otra?. Normalmente a esta pregunta no se le responde, se le invita a que nos acompañe, a que conozca la Santa Misa Tridentina o por el modo extraordinario, y con eso basta, no hace falta más, cuando el aspirante sale de este primer encuentro sus palabras son pocas pero siempre coinciden, “belleza”, “recogimiento”, etc, palabras de sorpresa por una ceremonia que es veneración en silencio, empleando la lengua que originariamente se empleaba para alabar a Dios, es la celebración del Sacrificio incruento del Calvario. La Milicia del Temple debe ser combativa pero sobre todo espiritual, ese combate que lleva a cabo todo integrante de la Milicia debe hacerlo con la coraza de la fe, con las armas de la oración y la entrega a Dios.

     A partir de ahí, se le explica también algo obvio y es que cuando nos reunimos en nuestra Sede Magistral en Italia hermanos de distintas nacionalidades, podemos rezar todos en común y seguir la Santa Misa en Latín todos juntos, independientemente del idioma que hablemos cada uno,  todos nos dirigimos a Dios Nuestro Señor en el mismo idioma. Eso antiguamente también era así, un peregrino que iniciaba el Camino de Santiago desde cualquier punto de Europa, parase donde parase siempre podría asistir a la Santa Misa sin el problema del idioma, la Santa Misa en latín unía a la cristiandad y por desgracia se perdió, hoy gracias a Dios y al esfuerzo de muchos fieles y sacerdotes comprometidos, poco a poco se va recuperando, para la Milicia del Temple lo que representa la Santa Misa viene perfectamente descrito en su documentación:


Admirablemente extraída del “Liber ad milites templi de laudae novae militiae" la antigua Orden de los Pobres Caballeros de Cristo encuentran en los escritos de San Bernardo los fundamentos necesarios para la nueva espiritualidad monástica, de caballerosidad, combativa y contemplativa, que han caracterizado a la Orden en el transcurso de la gran parte de sus doscientos años de vida gloriosa en la Iglesia y al prójimo.

Espiritualidad y Liturgia de la Milicia del Temple

     La fidelidad a la Tradición como transmisión fiel de la enseñanza divina de Jesucristo, sin la cual existe el riesgo de verse enfrentado a un mensaje simplemente humano, convencidos de que tal vez no puedan acercarse a la verdad sin discernir las diferencias y el conocimiento que nos ofrece la Tradición.

     La Milicia del Temple ha optado para ello, desde 1993, el antiguo rito romano de la Orden como un ritual para todas las celebraciones litúrgicas y del Oficio Divino, una elección que ha supuesto un gran beneficio espiritual, el capítulo analiza este criterio y una ejecución perfecta de los fines estatutarios de la Milicia (Cfr. Constituciones, art. 3, § 1, que identifica a un propósito particular de la Orden en el "cuidado de la Liturgia, de acuerdo con la Tradición y el Magisterio del Papa).


      La Milicia por lo tanto, confirma su compromiso con la defensa y el mantenimiento de la tradición litúrgica latina, riqueza de la Iglesia, de acuerdo con la enseñanza constante del Magisterio y de conformidad con la voluntad expresada reiteradamente por el Sumo Pontífice Juan Pablo II en su pontificado (cf. Carta Apostólica " Dominicae cena "24 de febrero 1980, Motu proprio Ecclesia Dei Adflicta" del 2 de julio de 1988, discurso en la plenaria de la Congregación para el Culto Divino del 28 de septiembre 2001)