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La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

domingo, 4 de septiembre de 2016

UNA NUEVA LEY CONTRA LOS CRISTIANOS


Acaba de aprobarse en Egipto la tan esperada normativa legal que en principio iba a suponer más facilidad para construir lugares de culto, esto es, Iglesias, para los cristianos de aquel país, en su mayoría coptos, bien pues todas las esperanzas puestas en esta ley se han ido al traste, se mantiene, si no se agrava, la multitud de requisitos para poder construir una Iglesia, quedando al final en una decisión administrativa del gobernador de la zona la respectiva autorización, siendo el gobernador el que  debe ponderar si verdaderamente es necesaria en base al número de cristianos de la zona, si puede ocasionar su construcción problemas de seguridad o alteración del orden público, etc. En definitiva, se ha aprobado una ley que más que facilitar, impide la construcción de Iglesias.

En Egipto, según las cifras oficiales se estima que un 10% de la población pertenece a la religión cristiana, aunque muchas organizaciones creen que esta cifra está inflada por el gobierno egipcio para tapar el éxodo de cristianos egipcios que están emigrando del país para no sufrir la persecución y la marginación de las que son víctimas hoy día. En Egipto, el hecho de ser cristiano es ser considerado ciudadano de segunda para todo, los problemas que puede tener un cristiano para ocupar puestos relevantes en la administración pueden ser interminables. Por otro lado los ataques continuos sufridos en las Iglesias o en las personas no se atajan, en la mayoría de los casos la pasividad de las autoridades en prevenirlos o investigarlos hace que para la comisión de este tipo de hechos esté abierta la veda permanentemente.

Hoy día que en Europa estamos recibiendo continuamente refugiados como consecuencia de las guerras de Siria e Irak, los organismos internacionales de Derechos Humanos intentan por todos los medios concienciar a los ciudadanos y autoridades europeas de la necesidad de acogimiento de estas personas que huyen del hambre y de la guerra, pero a la vista de lo que está pasando en países como Egipto hay que hacer una pregunta, por qué no hacen campaña todas estas organizaciones para de igual forma concienciar a las autoridades de estos países de que tienen ciudadanos de su propio país que se consideran refugiados dentro de sus fronteras y sin ningún tipo de derechos.

Al final esta persecución y marginación está provocando que las comunidades de  cristianos de Oriente Medio, que llevan resistiendo las persecuciones del Islam desde hace 1400 años,  al final, serán exterminadas, sucumbirán, perderán la esperanza de que algún día en sus países puedan ser considerados ciudadanos en igualdad de condiciones que el resto, todo ello pasará por desgracia en este siglo XXI ante nuestros ojos, en la Era de los Derechos Humanos, ante el silencio de todos.