CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

viernes, 26 de febrero de 2016




70 AÑOS DE ACÓLITO EN LA MISA TRADICIONAL
VEAN EL VÍDEO, ES UNA MARAVILLA





 ARTÍCULO  DE PILAR RAHÓLA CONTRA EL PADRENUESTRO BLASFEMO
     La periodista ha criticado duramente el “Padrenuestro blasfemo” y ha lamentado que los premios Ciutat de Barcelona se convirtieran en “un escaparate del desprecio a la fe católica” pagado con dinero público. 
     La periodista y ex diputada independentista Pilar Rahola ha criticado duramente el “Padrenuestro blasfemo” pronunciado por la poetisa Dolors Miquel en los Premios Ciutat de Barcelona ante la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau. Rahola, que se ha manifestado “atea” y desvinculada de los dogmas católicos, ha arremetido en un artículo en La Vanguardia contra el “padrenuestro” de contenido sexual.
Artículo completo publicado en religión en libertad:   Artículo completo

EN DEFENSA DE NUESTRA FE

     Desde hace un tiempo en nuestro querido país se vienen produciendo una serie de hechos que reflejan la bajeza moral de personas que demuestran cual es su fin en política. El ser político, en cualquier país civilizado debería ser un honor, es una vocación que debería estar ocupada por personas honorables, por personas honradas, por personas que trabajen para el pueblo, para todo el pueblo, una vez que se llega a un cargo político la persona debe estar al servicio del pueblo no al servicio partidista y sectario. Dicho esto, es evidente que aquí no pasa esto, en un país en el que existe el paro, en el que existe la corrupción en todos los partidos políticos sin distinción alguna, eso si en algunos es justificable y en otros no, en un país que está saliendo poco a poco y con el sufrimiento de mucha gente de una recesión, el objetivo de una pequeña parte de este país es siempre el mismo, y no precisamente sacar del paro a la gente, o eliminar la corrupción, no, el objetivo es atacar la Iglesia, parece ser que eso da votos, pero no sólo atacar la Iglesia, sino que el objetivo va más allá pues si se ataca a la Iglesia y  a las tradiciones católicas se está atacando al mismo corazón de nuestra querida España, con eso se consigue borrar todo la memoria, ese es el objetivo principal.
     Por desgracia cada cierto tiempo vemos como hay tradiciones religiosas que ciertos políticos intentan borrar del mapa, primero desvirtuándolas de su propio significado, convirtiéndolas en algo obsceno y sin significado alguno para posteriormente cuando ya no representen nada negar su existencia, no vamos a hacer referencia a las pasadas cabalgatas de reyes magos, profanación de capillas etc, ahora parece ser que la han tomado con la Semana Santa en Sevilla, parece que eso hace mucho daño, parece que el simple hecho de respetar la tradición de un pueblo que se vuelca por completo con la Semana Santa y con las tradiciones religiosas en general es algo totalmente obsoleto y que ofende a unos pocos. Pues bien, también es hora de que todos los que sentimos que esas tradiciones forman parte de nuestra vida y de nuestra fe  las defendamos, es hora de que también se nos escuche y de que levantemos la voz en defensa de nuestra fe, también es hora de que vean que unos pocos no pueden intentar dejar en blanco nuestro pasado en aras de un nuevo orden en el que sólo exista una sola voz. Hagamos pública nuestra fe, que sepan que somos muchos y que estamos orgullosos de ser lo que somos.





sábado, 13 de febrero de 2016



EL ABRAZO DE LA UNIDAD





(12-18 DE FEBRERO DE 2016)

ENCUENTRO DEL SANTO PADRE FRANCISCO 
CON SU SANTIDAD KIRIL, PATRIARCA DE MOSCÚ Y DE TODAS LAS RUSIAS

FIRMA DE LA DECLARACIÓN CONJUNTA
Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana - Cuba
Viernes 12 de febrero de 2016





del Papa Francisco
y del Patriarca Kiril de Moscú y Toda Rusia

“Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la participación del Espíritu Santo estén con todos vosotros” (2 Corintios 13,13).
1. Por la voluntad de Dios Padre, de quien procede todo don, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, con la ayuda del Espíritu Santo Consolador, nosotros, Francisco, Papa y Obispo de Roma, y Kiril, Patriarca de Moscú y Toda Rusia, reunimos hoy en La Habana. Damos gracias a Dios, glorificado en la Santísima Trinidad, por este encuentro, el primero en la historia.
Con alegría, nos reunimos como hermanos en la fe cristiana que se encontraron para “hablar… personalmente” (2 Juan, 12), de corazón a corazón, y discutir las relaciones mutuas entre las Iglesias, los problemas palpitantes de nuestro rebaño y las perspectivas del desarrollo de la civilización humana.
2. Nuestro encuentro fraterno se llevó a cabo en Cuba, en la encrucijada entre el Norte y el Sur, el Este y el Oeste. Desde esta isla, un símbolo de esperanza del Nuevo Mundo y de los dramáticos acontecimientos de la historia del siglo XX, dirigimos nuestras palabras a todas las naciones de América Latina y de otros continentes.
Nos alegra el hecho de que hoy en día aquí la fe cristiana evoluciona dinámicamente. El potencial religioso de gran alcance en América Latina, sus tradiciones cristianas multiseculares, manifestadas en la experiencia personal de millones de personas, son clave para un gran futuro de esta región.
3. Al reunirnos a distancia de las antiguas disputas del Viejo Mundo, sentimos muy fuertemente la necesidad de colaboración entre los católicos y los ortodoxos, que deben estar siempre preparados para responder a cualquiera que les pida razón de la esperanza(1 Pedro 3, 15).
4. Damos gracias a Dios por los dones que hemos recibido a través de la venida al mundo de su Hijo Unigénito. Compartimos la Tradición espiritual común del primer milenio del cristianismo. Los testigos de esta Tradición son la Santísima Madre de Dios, la Virgen María, y los santos a quienes veneramos. Entre ellos están innumerables mártires que mostraron su fidelidad a Cristo y se convirtieron en “la semilla de cristianos”.
5. A pesar de tener la Tradición común de diez primeros siglos, los católicos y los ortodoxos, durante casi mil años, están privados de comunicación en la Eucaristía. Permanecimos divididos dado a las heridas causadas por los conflictos del pasado lejano y reciente, por las diferencias heredadas de nuestros antepasados, en la comprensión y la explicación de nuestra fe en Dios, un ser único que existe como tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Lamentamos la pérdida de la unidad, que era una consecuencia de la debilidad y la pecaminosidad humana, que se produjo a despecho de la oración del Primer Sacerdote, Cristo Salvador: “Te pido que todos ellos estén unidos; que como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste” (Juan 17, 21).
6. Conscientes de muchos obstáculos que hay que superar, esperamos que nuestro encuentro contribuya a la obtención de la unidad mandada por Dios, por la que Cristo había rezado. Que nuestro encuentro inspire a los cristianos de todo el mundo para invocar con el nuevo fervor al Señor, orando sobre la plena unidad de todos sus discípulos. Que ésta, en el mundo que espera de nosotros no sólo palabras, sino acciones, sea un signo de esperanza para todas las personas de buena voluntad.
7. Teniendo firmeza en hacer todo lo necesario para superar las diferencias históricas heredadas por nosotros, queremos reunir nuestros esfuerzos a fin de dar testimonio del Evangelio de Cristo y del patrimonio común de la Iglesia del primer milenio, respondiendo conjuntamente a los desafíos del mundo moderno. Los ortodoxos y los católicos deben aprender a llevar el testimonio común de la verdad en aquellas áreas, en las que es posible y necesario. La civilización humana ha entrado en un período de cambios epocales. La conciencia cristiana y la responsabilidad pastoral no nos permiten que permanezcamos indiferentes ante los desafíos que requieren una respuesta conjunta.
8. Nuestra atención está dirigida principalmente hacia aquellas regiones del mundo donde los cristianos están sometidos a persecución. En muchos países de Oriente Medio y África del Norte, se exterminan familias completas de nuestros hermanos y hermanas en Cristo, pueblos y ciudades enteros habitados por ellos. Sus templos están sometidos a la destrucción bárbara y a los saqueos, los santuarios – a la profanación, los monumentos – a la demolición. En Siria, Irak y otros países de Oriente Medio observamos con dolor el éxodo masivo de cristianos de la tierra donde nuestra fe comenzó a extenderse, y donde ellos vivían a partir de los tiempos apostólicos, junto con otras comunidades religiosas.
9. Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional a tomar medidas inmediatas para evitar un mayor desplazamiento de los cristianos de Oriente Medio. Levantando nuestras voces en defensa de los cristianos perseguidos, también solidarizamos con sufrimientos de seguidores de otras tradiciones religiosas, que se han convertido en víctimas de la guerra civil, el caos y la violencia terrorista.
10. En Siria e Irak esta violencia ha cobrado miles de vidas, dejando sin hogares y medios de vida a unos millones de personas. Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional a unirse para poner fin a la violencia y al terrorismo y al mismo tiempo, a través del diálogo, a contribuir a la pronta obtención de la paz civil. Se requiere una ayuda humanitaria de gran escala para el pueblo que sufre, y para muchos refugiados en los países vecinos.
Solicitamos a todos los que pueden, influir en el destinode todos los secuestrados, incluyendo a los Metropolitas de Alepo, Pablo y Juan Ibrahim, capturados en abril de 2013, para hacer todo lo necesario a fin de su pronta liberación.
11. Enviamos oraciones a Cristo, Salvador del mundo, sobre el establecimiento en suelo de Oriente Medio de la paz, que es producto de la justicia (Isaías 32, 17), sobre el fortalecimiento de la convivencia fraterna entre diversos pueblos, Iglesias y religiones situados en esta tierra, sobre el regreso de los refugiados a sus casas, sobre la curación de los heridos y el reposo de almas de las víctimas inocentes.
Dirigimos a todas las partes que puedan estar involucradas en los conflictos, un ferviente llamamiento para manifestar buena voluntad y llegar a la mesa de negociación. Al mismo tiempo, es necesario que la comunidad internacional haga todos los esfuerzos posibles para poner fin al terrorismo mediante acciones comunes, conjuntas y sincronizadas. Hacemos un llamamiento a todos los países involucrados en la lucha contra el terrorismo, a las acciones responsables y prudentes. Hacemos un llamado a todos los cristianos y a todos los creyentes en Dios para rezar al Señor Creador y Providente que cuida el mundo, que guarde su creación de la destrucción y no permita una nueva guerra mundial. Para que la paz sea duradera y fiable, se requieren esfuerzos especiales destinadas al regreso a los valores comunes, que nos unen, basados en el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.
12. Admiramos la valentía de aquellos que entregan sus vidas por haber dado testimonio de la verdad del Evangelio, prefiriendo la muerte ante la abjuración de Cristo. Creemos que los mártires de nuestros tiempos, procedentes de diferentes Iglesias, pero unidos por un sufrimiento común, son la clave para la unidad de los cristianos. A vosotros, los que sufren por Cristo, dirige su palabra el Apóstol del Señor: “Queridos hermanos,… alegraos de tener parte en los sufrimientos de Cristo, para que también os llenéis de alegría cuando su gloria se manifieste” (1 Pedro 4, 12-13).
13. En esta época turbadora se necesita el diálogo interreligioso. Las diferencias en comprensión de las verdades religiosas no deben impedir que las personas de diversas religiones vivan en paz y armonía. En las circunstancias actuales, los líderes religiosos tienen una responsabilidad especial por la educación de su rebaño en el espíritu de respeto por las creencias de aquellos que pertenecen a otras tradiciones religiosas. Los intentos de justificar actos criminales por consignas religiosas son absolutamente inaceptables. Ningún crimen puede ser cometido en el nombre de Dios, “porque Dios es Dios de paz y no de confusión” (1 Corintios 14, 33).
14. Atestiguando el alto valor de la libertad religiosa, damos gracias a Dios por el renacimiento sin precedentes de la fe cristiana que ahora se lleva a cabo en Rusia y muchos países de Europa del Este, donde por décadas han gobernado regímenes ateos. Hoy en día, las cadenas del ateísmo militante cayeron, y en muchos lugares los cristianos son libres de profesar su fe. Durante un cuarto de siglo, aquí se erigieron decenas de miles de nuevos templos, se abrieron cientos de monasterios y escuelas teológicas. Las comunidades cristianas realizan amplias actividades caritativas y sociales, prestando diversa asistencia a los necesitados. Los ortodoxos y los católicos a menudo trabajan hombro con hombro. Ellos defienden la base espiritual común de la sociedad humana, dando testimonio de los valores evangélicos.
15. Al mismo tiempo, nos preocupa la situación que tiene lugar en tantos países, donde los cristianos enfrentan cada vez más la restricción de la libertad religiosa y del derecho a dar testimonio sobre sus creencias y a vivir de acuerdo con ellas. En particular, vemos que la transformación de algunos países en las sociedades secularizadas, ajenas de cualquier memoria de Dios y su verdad, implica una grave amenaza para la libertad religiosa. Estamos preocupados por la limitación de los derechos de los cristianos, por no hablar de la discriminación contra ellos, cuando algunas fuerzas políticas, guiadas por la ideología del secularismo que en numerosos casos se vuelve agresivo, tienden a empujarles a los márgenes de la vida pública.
16. El proceso de la integración europea, que comenzó después de siglos de conflictos sangrientos, fue acogido por muchas personas con esperanza, como prenda de paz y seguridad. Al mismo tiempo, advertimos en contra de aquella clase de integración que no respeta la identidad religiosa. Respetamos la contribución de otras religiones a nuestra civilización, pero estamos convencidos de que Europa debe mantener la fidelidad a sus raíces cristianos. Hacemos un llamamiento a los cristianos en Europa Occidental y Europa Oriental a unirse a fin de dar testimonio conjunto sobre Cristo y el Evangelio, para que Europa mantenga su alma formada por dos mil años de la tradición cristiana.
17. Nuestra atención está destinada a las personas que se encuentran en una situación desesperada, viven en la pobreza extrema en el momento en que la riqueza de la humanidad está creciendo. No podemos permanecer indiferentes al destino de millones de migrantes y refugiados que tocan a las puertas de los países ricos. El consumo incontrolado, típico para algunos estados más desarrollados, agota rápidamente los recursos de nuestro planeta. La creciente desigualdad en la distribución de bienes terrenales, aumenta el sentido de la injusticia del sistema de las relaciones internacionales que se está implantando.
18. Las Iglesias cristianas están llamadas a defender exigencias de la justicia, del respeto a las tradiciones nacionales y de la solidaridad efectiva con todos los que sufren. Nosotros, los cristianos, no debemos olvidar que “para avergonzar a los sabios, Dios ha escogido a los que el mundo tiene por tontos; y para avergonzar a los fuertes ha escogido a los que el mundo tiene por débiles. Dios ha escogido a la gente despreciada y sin importancia de este mundo, es decir, a los que no son nada, para anular a los que son algo. Así nadie podrá presumir delante de Dios” (1 Corintios 1, 27-29).
19. La familia es el centro natural de la vida de un ser humano y de la sociedad. Estamos preocupados por la crisis de la familia en muchos países. Los ortodoxos y los católicos, compartiendo la misma visión de la familia, están llamados a testificar acerca de la familia como de un camino hacia la santidad, que se manifiesta en la fidelidad mutua de los cónyuges, su disponibilidad para dar a luz a los niños y formarles, en la solidaridad entre las generaciones y el respeto hacia los enfermizos.
20. La familia es fundada sobre el matrimonio que es un acto libre y fiel de amor entre un hombre y una mujer. El amor fortalece su unión, les enseña a aceptar uno a otros como a un don. El matrimonio es la escuela del amor y de la fidelidad. Lamentamos que otras formas de convivencia se equiparan ahora con esta unión, y la visión de la paternidad y la maternidad como de especial vocación del hombre y de la mujer en el matrimonio, santificada por la tradición bíblica, se expulsa de la conciencia pública.
21. Hacemos un llamamiento a todos para respetar el derecho inalienable a la vida. Unos millones de bebés están privados de la propia posibilidad de aparecer a la luz. La sangre de los niños no nacidos pide a gritos a Dios que haga justicia. (Génesis 4, 10).
La divulgación de la así llamada eutanasia conduce al hecho de que los ancianos y enfermos comienzan a sentirse carga excesiva para su familia y la sociedad en conjunto.
Expresamos nuestra preocupación por el uso cada vez más extendido de las tecnologías biomédicas de reproducción, porque la manipulación de la vida humana es un ataque contra los fundamentos del ser de la persona creada a imagen de Dios. Consideramos que nuestro deber es hacer acordarse sobre la inmutabilidad de los principios morales cristianos, basados en el respeto por la dignidad de la persona que está destinada a la vida de acuerdo con el plan de su Creador.
22. Queremos hoy dirigir unas palabras especiales a la juventud cristiana. Vosotros, los jóvenes, no debéis esconder dinero en la tierra (Mateo 25, 25), sino usar todas las dotes dadas por Dios, para afirmar la verdad de Cristo en el mundo, realizar los mandamientos evangélicos del amor a Dios y al prójimo. No tengáis miedo de ir contra la corriente, defendiendo la verdad de Dios, con la que no siempre se ajustan las normas seculares modernas.
23. Dios os ama y espera de cada uno de vosotros que seáis sus discípulos y apóstoles. Sed la luz de este mundo, para que otros,viendo el bien que hacéis, alaben todos a vuestro Padre que está en el cielo (Mateo 5, 14-16). Educad a los niños en la fe cristiana para entregarles la perla preciosa de la fe (Mateo 13, 46) que recibisteis de vuestros padres y antepasados. No olvidéis que “Dios os ha comprado por un precio” (1 Corintios 6, 20), el precio de la muerte en la cruz de Dios Hombre, Jesucristo.
24. Los ortodoxos y los católicos están unidos no sólo por la Tradición común de la Iglesia del primer milenio, sino también por la misión de predicar el Evangelio de Cristo en el mundo contemporáneo. Esta misión requiere respeto mutuo entre los miembros de las comunidades cristianas, excluye cualquier forma del proselitismo.
No somos competidores, sino hermanos: debemos arrancar de este concepto ejecutando todas actividades relacionadas con nuestros lazos y contactos con el mundo exterior. Instamos a los católicos y a los ortodoxos de todo el mundo para aprender a vivir juntos en paz, amor y armonía unos con otros (Romanos 15, 5). Es inaceptable el uso de medios incorrectos para obligar a los fieles a pasar de una Iglesia a otra, dejando de lado su libertad religiosa y sus propias tradiciones. Estamos llamados a poner en práctica el mandamiento de San Pablo Apóstol y “anunciar el evangelio donde nunca antes se había oído hablar de Cristo, para no construir sobre cimientos puestos por otros” (Romanos 15, 20).
25. Esperamos que nuestro encuentro contribuya a la reconciliación donde hay tensiones entre los greco-católicos y los ortodoxos. Hoy en día es obvio que el método de “la unión” de los siglos pasados que implica la unidad de una comunidad con la otra a costa de la separación de su Iglesia, no es la manera de restaurar la unidad. Al mismo tiempo, las comunidades eclesiásticas que han aparecido como resultado de circunstancias históricas tienen derecho a existir yhacer todo lo necesario para satisfacer menesteres espirituales de sus fieles, buscando la paz con sus vecinos. Los ortodoxos y los greco-católicos necesitan la reconciliación y la búsqueda de formas de convivencia mutuamente aceptables.
26. Lamentamos el enfrentamiento en Ucrania que ya cobró muchas vidas, causó sufrimientos innumerables a los civiles, hundió la sociedad en una profunda crisis económica y humanitaria. Hacemos un llamamiento a todas las partes del conflicto a tener prudencia, mostrar la solidaridad social y trabajar activamente para el establecimiento de la paz. Instamos a nuestras Iglesias en Ucrania a trabajar para lograr la armonía social, abstenerse de participar en la confrontación y de apoyar el desarrollo del conflicto.
27. Esperamos que la división entre los creyentes ortodoxos en Ucrania sea vencida sobre la base de las normas canónicas existentes, que todos los cristianos ortodoxos de Ucrania vivan en paz y armonía, y que las comunidades católicas del país contribuyan a ello, para que nuestra hermandad cristiana sea aún más evidente.
28. En el mundo de hoy, multifacético y al mismo tiempo unido por el destino común, los católicos y los ortodoxos están llamados a colaborar fraternamente para anunciar el Evangelio de la salvación, dar testimonio común de la dignidad moral y la auténtica libertad humana, “para que el mundo crea” (Juan 17, 21). Este mundo, en el que se están socavando rápidamente los fundamentos morales de la existencia humana, espera de nosotros el fuerte testimonio cristiano en todos los ámbitos de la vida personal y social. ¿Podremos en la época crucial dar testimonio conjunto del Espíritu de la verdad? De esto depende, en gran medida, el futuro de la humanidad.
29. Que Jesucristo, Dios Hombre, Nuestro Señor y Salvador, nos ayude en el anuncio valiente de la verdad de Dios y de la Buena Noticia de salvación. El Señor nos fortalece espiritualmente con su promesa infalible: “No tengáis miedo, pequeño rebaño, que el Padre, en su bondad, ha decidido daros el reino” (Lucas 12, 32).
Cristo es una fuente de alegría y de esperanza. La fe en él transfigura la vida del ser humano, la llena de significado. Lo han vivido por su propia experiencia todos aquellos de los que se puede decir con las palabras de San Pedro Apóstol: “Antes, ni siquiera erais pueblo, pero ahora sois pueblo de Dios; antes Dios no os tenía compasión, pero ahora tiene compasión de vosotros” (1 Pedro 2, 10).
30. Llenos de gratitud por el don de comprensión mutua que se manifestó en nuestra reunión, nos dirigimos con esperanza a la Santísima Madre de Dios, haciendo solicitud con las palabras de la antigua oración: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios”. Que la Santísima Virgen María con su amparo fortalezca la hermandad de todos que la veneran, para que ellos, en un momento determinado por Dios, se junten, en paz y concordia, en el único pueblo de Dios, ¡sea glorificado el nombre de la Trinidad Consustancial e Inseparable!

Francisco
Obispo de Roma,
Papa de la Iglesia Católica
Kiril
Patriarca de Moscú
y Toda Rusia
12 de febrero de 2016, La Habana (Cuba)



Discurso del Papa Francisco

Santidad,
Eminencias, 
Reverencias,

Hablamos como hermanos, tenemos el mismo Bautismo, somos obispos. Hablamos de nuestras Iglesias, y coincidimos en que la unidad se hace caminando. Hablamos claramente, sin medias palabras, y yo les confieso que he sentido la consolación del Espíritu en este diálogo. Agradezco la humildad de Su Santidad, humildad fraterna, y sus buenos deseos de unidad.
Hemos salido con una serie de iniciativas que creo que son viables y se podrán realizar. Por eso quiero agradecer, una vez más, a Su Santidad su benévola acogida, como asimismo a los colaboradores - y nombro a dos-: Su Eminencia el Metropolita Hilarión y Su Eminencia el Cardenal Koch, con todos sus equipos que han trabajado para esto.
No quiero irme sin dar un sentido agradecimiento a Cuba, al gran pueblo cubano y a su Presidente aquí presente. Le agradezco su disponibilidad activa. Si sigue así, Cuba será la capital de la unidad. Y que todo esto sea para gloria de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, y para el bien del santo Pueblo fiel de Dios, bajo el manto de la Santa Madre de Dios.

jueves, 11 de febrero de 2016

TEMPLARIOS EN EL SIGLO XXI

                               Iglesia en la Sede Magistral dedicada a San Juan Evangelista

        Iglesia en la Sede Magistral: Foto di Rinascimento Sacro

Reflexión: ¿Ser templario en el Siglo XXI?

     ¿Se puede ser templario en pleno Siglo XXI? Esta es la pregunta recurrente que te suelen hacer los familiares y el círculo de amistades cuando saben de tu especial vinculación con aquella Orden militar de la que tanto se escribe hoy, aunque la mayoría no sea cierto.

     Muy al contrario de sorprendernos porque nos formulen esta pregunta, los sorprendidos son quienes la realizan, especialmente por lo concisa y breve de nuestra respuesta, sí.

     Sencillamente porque ser templario hoy es solamente, aunque haga falta un gran esfuerzo en la situación en que vivimos, un compromiso más que se adquiere libremente en la forma de vivir nuestra fe y ser cristianos.

     Si antaño formar parte de la Orden del Temple significaba para sus miembros el doble compromiso de aunar la espiritualidad de un monje y la acción de un guerrero. Hoy ese mismo credo se manifiesta en los templarios de nuestro siglo siendo fieles seguidores de la palabra de Cristo y de la doctrina de la Iglesia Católica como aquellos monjes; haciendo de nuestra fe una militancia constante,  como aquellos guerreros. Por esto mismo es imposible ser templario de verdad fuera de la Iglesia.

     En la actualidad el templario moderno manifiesta la parte religiosa de aquella Orden trabajando para ser cada día mejor cristiano, una persona que ha puesto su fe y confianza en Jesucristo, demostrando el amor hacia los demás y la obediencia a la Palabra de Dios; intentando vivir en una sociedad sin valores como lo hizo Cristo, haciendo lo que Él hizo y evitando lo que Él evitó, porque a fin de cuentas  el cristianismo es un camino de vida.

     Pero además de eso, principios básicos a seguir por cualquier católico, el templario manifiesta aquella parte de guerrero en un mayor compromiso, porque milicia es eso: organización, entrega desinteresada, valentía, trabajo; en definitiva,  un mayor compromiso.

     Así un templario moderno no sólo intenta ser cada día mejor cristiano, mejor persona a fin de cuentas, sino que se revela contra cualquier intento de acabar contra esa libertad religiosa. Ese mayor compromiso le llevará a implicarse en nuestra sociedad (asociaciones, partidos políticos, iniciativas ciudadanas, etc.) para que sus libertades no sean restringidas.

     Un templario moderno tampoco permanece pasivo ante el genocidio de cristianos en Oriente Medio y África, colabora con las organizaciones humanitarias de la Iglesia para socorrer a los cientos de miles de hermanos desplazados que huyen de las atrocidades y además se implica socialmente reclamando a los gobiernos una rápida actuación para parar la masacre, ayudar a los que huyen y restituirles sus derechos.

     Ser templario en pleno Siglo XXI es ser un cristiano militante, activo, incansable, siempre dispuesto a implicarse por su fe y por sus hermanos, con constancia y convicción.

     Pero también ser templario en pleno Siglo XXI es no olvidarse de los principios fundacionales de aquella Orden, como era la defensa de los Santos Lugares, y hoy apoyando a la Custodia de Tierra Santa para que en esta tierra de Jesús el cristianismo siga vivo y no se convierta en un museo monumental de nuestra fe.

     Sí, se puede ser perfectamente templario en este siglo si además se huye de ese otro concepto de Temple superficial y de lucimiento, más centrado por obtener que por dar y de fin de semana; porque ser templario hoy es compromiso, trabajo constante y desinteresado.

     La Orden del Temple fue suspendida o abolida, según se quiera traducir de la Bula papal. Nadie ha podido demostrar ni probar documentalmente ninguna línea de sucesión, por lo tanto la Orden del Temple como tal no existe en la actualidad, pero su legado sigue entre nosotros como ejemplo de compromiso a seguir por quienes quieran dar ese paso.

     Ese ejemplo fue recogido en 1979 por la Militia Templi, que se creó para aglutinar a todos aquellos templarios de nuestros días que no busquen nada más y nada menos que un mayor compromiso con su Iglesia y sus hermanos.

     Renunciando a la publicidad, títulos  ostentosos y falsas sucesiones ha sabido ofrecer una organización donde estos templarios puedan llevar a cabo ese compromiso en comunidad con otras personas que comparten la misma fe y planteamientos, permitiéndoles una herramienta por donde encauzar su amor por el Temple dentro de la Iglesia Católica,  por lo que no es de extrañar que sea la única organización reconocida canónicamente como asociación privada de fieles de derecho diocesano al amparo de los cánones 298, 299, 312, 321, 322 y 323 del Código de Derecho Canónico, y que haya concluido todos los trámites para su reconocimiento pontificio.

     Gracias a esto hoy no sólo podemos ser templarios, sino que gracias a Dios tenemos la posibilidad de desarrollarnos como templarios dentro de la propia Iglesia Católica.


Un templario del Siglo XXI

viernes, 5 de febrero de 2016

POR FIN



     Si, lo ponemos en mayúscula, POR FIN, gracias a Dios, una institución de la Unión Europea, la más importante a nivel democrático pues es la que representa a todos los ciudadanos de la Unión, despues de miles de salvajes asesinatos, decapitaciones, torturas, desplazamientos forzados y en definitiva el intento de aniquilación de los cristianos de Siria e Irak, como decíamos, POR FIN, esta Institución se ha pronunciado y se ha dado cuenta de que lo que está haciendo el ISIS es un GENOCIDIO, ha tenido que pasa tiempo, y hemos tenido que ver una y otra vez las salvajadas de este grupo para que la Institución que nos representa a nivel europeo, se haya pronunciado. Muy tarde, pero más vale tarde que nunca, aunque seguro que no ha habido consenso para unos hechos tan evidentes.


jueves, 4 de febrero de 2016

BONITO ARTÍCULO ESCRITO POR NUESTRO H. CARLOS, EL QUE DEJAMOS A CONTINUACIÓN DEDICADO A SAN JOSÉ COMO PROTECTOR DE LA FAMILIA .



San José,: Oración, silencio y sudor.


     San José es un modelo para toda la Cristiandad, y también motivo de escándalo en estos tiempos de tanto ruido, velocidad y competencia. Por lo primero que se caracteriza San José es POR NO DECIR UNA PALABRA, los Evangelios no recogen una sola palabra suya, es el eterno silente, el eterno escuchante, el eterno hombre de acción-viajando, trabajando y  protegiendo- pero también aquel que no toma la palabra.

     No cabe duda que si a algo asociamos el silencio nosotros es a UN TEMPLO. El lugar donde habita naturalmente el silencio es el templo. Un templo es un lugar de silencio donde habita Dios, de manera que su voz es escuchada, gracias a este silencio, más nítidamente. 

     Pues bien San José es un templo andante, un lugar silente de recogimiento permanente, y es por ello que logra oír a los Ángeles, es por ello que sus sueños-silenciosos- son canales de escucha del cielo, y es por ello también que el Espíritu le habla. El silencio de San José permite que se escuche la llamada de Dios.

     No sólo es un templo andante, San José es un viajero, un viajero al soplo del Espíritu, un viajero a la escucha de Dios que va de un lugar a otro protegiendo a su Sagrada Familia y por ello cumpliendo el Plan de Salvación de toda la Humanidad. No hay intereses personales, da igual que su carpintería fuera mal o bien, o que fuera o no inoportuna o no su cambio constante de residencia a Belén, a Egipto. San José es un miembro de la Milicia.

     San José es un custodio. Su misión es proteger a la Sagrada Madre y al Sagrado Hijo, defenderles, cuidarles en su peregrinación terrestre y cuidar de que no sufran un sólo rasguño. San José busca lugares seguros, se enfrenta a las dificultades y todo ello con absoluto silencio y ausencia de ruido, de protagonismo. El es todo entrega...

     San José es un artesano de las manos, no habla, trabaja, no se lo piensa, actúa, modela formas materiales y llenas de  impurezas para convertirlas en instrumentos útiles para el ser humano. Cree más en el sudor que en el discurso, su lugar de trabajo lleno de silencio, mientras enseña al Salvador (puesto que en el Evangelio a Jesús lo llaman "carpintero") el oficio, es la glorificación del Trabajo Humano en el que el Magisterio de la Iglesia da tanta importancia en "Laborem Exercems" , ya que el trabajo dignifica al hombre como Imagen de Dios. En silencio y sudando no ha lugar para el conflicto ni para la discusión, para el ruido ni para la vanidad. Sudor y silencio con oración es SANTIFICACIÓN.

     San José Templo, Padre, Custodio, viajero, trabajador... no he encontrado mayor modelo humano de Milicia de Cristo.. y aún esperan muchas más sorpresas.

miércoles, 3 de febrero de 2016




VEAN EL TESTIMONIO DE ESTA RELIGIOSA. OYÉNDOLA PODEMOS IMAGINARNOS LA REALIDAD DE LO QUE ESTÁ PASANDO EN SIRIA

Conferencia Testimonio de la Hna. Mª Guadalupe Rodrigo 2015-12-19: La persecución a los cristianos de Siria. Argentina que vive en Alepo.