CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

viernes, 23 de junio de 2017

EL IMPERIO DE LA MALDAD

Siempre he sostenido que lo mismo da una dictadura de derechas que de izquierdas, lo mismo daba en su momento el régimen de la Alemania nazi que el comunismo de la Unión Soviética, pues bien, últimamente en España es el segundo el que se intenta imponer a través de grupos que cuando menos silencian sus acciones. No es para menos, un hombre de paz como fue el Santo Padre Juan Pablo II sin utilizar una sola bala , con las armas del amor de Cristo y la consagración de Nuestra Señor la Virgen María, acabo con el famoso telón de acero y acabó con el comunismo en Europa. Hoy día, a estos delincuentes, que adoran como único dios la dictacura del poder, que ven en la religión un enemigo su valentía les lleva a agredir de forma salvaje a una monja dedicada dar testimonio del amor de Cristo por el prójimo que era lo que hacía Sor Rosario, estos cobardes apoyados con su silencio por los grupos que todos conocemos en este país, justifican su heroicidad en la doctrina del odio que existen. Es una pena, toda esta manada se puede decir que han fracasado, su vida no tiene sentido, una vida basada en el odio y la violencia es una vida perdida, en frente tienen lo contrario una persona que basa su vida en el amor a los demás y dedicar su vida a los demás, eso es una vida llena de plenitud, algo que estas pobres y cobardes personas jamás tendrán la oportunidad de conocer.

A continuación dejamos el artículo del diario ABC sobre el suceso.


Sor Rosario, religiosa agredida en Granada: «Me dio el golpe por ser monja»

La agresión le ha provocado rotura de nariz e hinchazón en la cara

 Sor Rosario, hermana de la Congregación de las Esclavas de la Inmaculada Niña de Granada, ha denunciado este viernes en el programa Herrera en COPE la agresión que sufrió este jueves de manos de un individuo que, según le dijo, le daba el golpe «por ser monja».

La religiosa recibió un puñetazo por parte de un hombre desconocido. «Cuando regresaba de dejar a los niños de la escuela hogar que tenemos en el colegio vi a un chico que venía de frente. Me eché hacia un lado y es cuando sentí el golpe de frente y me dijo 'esto por ser monja'».

La religiosa ha asegurado durante su intervención que la agresión le ha provocado rotura de nariz y que tiene la cara hinchada. «Tengo muchísimo dolor», ha confesado. Sor Rosario ha lamentado que se tengan que vivir este tipo de situaciones violentas. «Nosotras vivimos desde el respeto», ha destacado.


La monja asegura que no iba vestida con el hábito, aunque sí con la medalla, por lo que supone que el agresor conocía su trabajo diario. «Nos vería llevar y traer a los niños y sería de la zona», ha apuntado.

Sor Rosario, que ha presentado la correspondiente denuncia, ha explicado que el chico que la pegó era «un joven de unos 25 años, de estatura mediana, complexión fuerte, melena rizada, piel morena y con cicatrices en brazos y piernas».