CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

lunes, 30 de diciembre de 2019

Balance de un año



     Finaliza el año 2019 y es hora de hacer balance de lo que se ha hecho, como se ha hecho y sobre todo darlo a conocer, también es hora de fijar nuevos objetivos para el año que entra y sobre todo trabajar porque se cumplan todo ello siempre para mayor Gloria de Dios Nuestro Señor:
     El año que finaliza ha tenido una doble vertiente para los componentes de esta Preceptoría, por un lado, como para todo cristiano, ha sido un año duro, hemos visto como se han repetido una y otra vez los ataques a la fé cristiana, éstos  se han recrudecido no sólo en países  en que habitualmente ya se producían, como Siria, Irak, Corea del Norte, Nigeria, sino también en Europa se palpa esa fobia al cristianismo que muchas veces se manifiesta mediante el silencio ante la persecución que se está llevando a cabo, pocos son los representantes políticos que levantan su voz ante este genocidio encubierto que se lleva a cabo en algunos países. En ese aspecto la posición del resto de la comunidad cristiana tiene que ser la de dar voz a esos hermanos, visibilizar sus sufrimientos, elevar nuestras oraciones por ellos y como no,  ayudar de forma activa a nuestros sacerdotes, religiosos y religiosas que están dando ese testimonio de fe y valentía permaneciendo en lugares en los que se juegan a diario la vida por prestar esa ayuda tan necesitada.
     La vertiente positiva la constituye el ánimo incansable de trabajar en la materialización de los proyectos que comenzamos y que ha llevado a poder estar presentes en el Camino de Santiago apoyando a cientos de peregrinos que a diario transitan por el mismo, también a poder mandar  recursos económicos aportados por esos peregrinos a nuestros hermanos perseguidos de Siria e Irak.
     De igual forma no olvidamos nuestra base fundamental que es nuestra formación continua en la doctrina católica fomentada sobre todo en nuestros retiros que sirven de alimento espiritual y dan fuerzas para llevar a cabo nuestros trabajos con la mejor disposición.





     Se ha llevado a cabo en Italia el Capítulo General donde se reúnen los representantes de las distintas Preceptorías que la Militia Templi tiene por el mundo, bajo la dirección del Gran Maestre se han esbozado las líneas futuras que son más oración y más trabajo, también las Preceptorías han puesto sobre la mesa todas las actuaciones que están llevando a cabo.
Para el año que entra pedimos a Dios Nuestro Señor y a Nuestra Señora la Virgen María, que estén permanentemente a nuestro lado y nos den las energías suficientes para ampliar todas esas actuaciones que venimos llevando a cabo, poder llegar a más peregrinos, ayudar de una forma más efectiva a nuestros hermanos cristianos perseguidos por su fe, estar más presentes en la sociedad defendiendo los valores cristianos como pilar fundamental de nuestra civilización.
     Para todos estos objetivos hemos considerado oportuno también dar la oportunidad al voluntariado con el fin de que tengan una experiencia inolvidable participando con nosotros en las actuaciones que llevamos a cabo en el Camino de Santiago, hemos pensado que puede ser algo muy enriquecedor para todo aquel desee participar.
     Para finalizar este pequeño resumen, queremos desear para el próximo 2020 que el manto protector de Dios Nuestro Señor y Nuestra Señora la Virgen María nos guíe en todos los pasos que demos y que estos, como no, sean para mayor gloria de Dios. NON NOBIS…….

sábado, 14 de diciembre de 2019


EL CISTER Y EL TEMPLE. SAN BERNARDO DE CLARAVAL

 Uno de los aspectos en que se aprecia con mayor claridad la importancia del Císter en el impulso hacia oriente está en relación con la Orden del Temple, una de las primeras consecuencias del éxito de la primera cruzada.
Conquistada Jerusalén y constituidos los estados cruzados —condados de Edesa y Trípoli, principado de Antioquía y reino de Jerusalén—se plantea el problema esencial de su mantenimiento, cuyo dilema esencial es si la cruzada es solamente una expedición o exige una permanencia, como parece evidente.
Por otra parte, no sólo se trata de defender lo conquistado sino de garantizar a los peregrinos el acceso a los lugares santos; muchos realizan su peregrinación en grupos armados, pero, incluso en esas condiciones, es posible tropezar con dificultades. Como respuesta a una necesidad inevitable surgen pequeños grupos de caballeros que consideran imprescindible garantizar ese acceso y prestar su ayuda a los peregrinos. Es el germen de la Orden del Temple.
En 1119, Hugo de Payens y Godofredo de Saint-Omer, con un pequeño número de caballeros, deciden poner sus armas al servicio de los peregrinos que llegan a Tierra Santa. Se trata de una iniciativa en relación con el nuevo rey de Jerusalén, Balduino II, que inicia su reinado ese mismo año, y que les adscribe a los canónigos regulares instalados en el antiguo emplazamiento del Templo, como una orden tercera.
Pronto construyen su pequeño convento anexo sin duda al santuario de la Roca, modelo de muchas de sus construcciones en Occidente.
Como tantas otras empresas humanas, los comienzos del Temple son difíciles; la explicación no exige razones complejas: la propia novedad que significa una caballería integrada por monjes, la permanente instalación en Oriente, requerida por su misión, son obstáculos más que suficientes.
Diez años después de su creación, Hugo de Payens se presentará en el concilio de Troyes, provisto de un texto de la Regla de la nueva milicia, que será aprobado en las sesiones del concilio. Es un paso importante, pero precisa la obtención de apoyos en las potencias cristianas, lo que pretende el viaje de Hugo por Francia e Inglaterra, y una argumentación de carácter teológico que logra a través de san Bernardo.
Después de solicitárselo en varias ocasiones, logrará Hugo de Payens que san Bernardo dedique uno de sus escritos a la alabanza de la Nueva Milicia. El tratado escrito por san Bernardo nos permite conocer el concepto de su autor sobre la Cruzada y la misión de la naciente Orden; es posible valorar la importancia que el Cister —decir san Bernardo y espíritu cisterciense viene a ser lo mismo— tiene en la proyección hacia Oriente, objeto esencial de nuestra intervención en este curso.
El escrito se encuentra en la línea argumental habitual del santo; su objetivo esencial, más aún que la propia alabanza del Temple, es la conversión. Gran parte de sus obras tienen, efectivamente, esa línea argumental: la conversión del monje, en muchos de sus sermones; la conversión de los clérigos, en un escrito de ese título; la conversión de los obispos, objeto de la Vida de San Malaquías o de la Epístola al arzobispo de Sens; la conversión del propio pontificado es también el objeto del tratado De consideratione, dirigido al papa Eugenio III, al que nos referiremos después.
La alabanza de la nueva milicia responde ciertamente a su título: es una justificación de la vocación de los Templarios y una defensa de su modo de vida; pero es, sobre todo, el planteamiento de un completo itinerario espiritual para los caballeros, a través del cual podrán realizar plenamente el ideal evangélico.
El cumplimiento del ideal cristiano no exige al caballero el abandono de la misión que corresponde a su orden. San Bernardo tiene la plena seguridad de que es la vida del monje el camino más seguro para el cumplimiento de ese ideal, pero propone a los hombres de guerra un proyecto enteramente similar: pelear el combate de Cristo, como, en otro orden de cosas, hace el monje; santificar la guerra —su actividad habitual— porque es una guerra contra los infieles, idólatras, por tanto, injustos, en defensa de los fieles de Cristo, peregrinos, los justos. En esta actividad hallarán la santificación, tomando de la santidad de los lugares en que desarrollan su actividad el motivo de su oración; o hallando incluso el martirio.
La obra consta de dos partes: en la primera se justifica la legitimidad y necesidad de la Orden; la segunda es un itinerario espiritual por Tierra Santa. No se trata de una descripción de los lugares mencionados, que san Bernardo desconoce absolutamente, sino una evocación alegórica de cada uno de ellos, a través de la cual el monje caballero —todos los caballeros y peregrinos, en general— sigue un itinerario espiritual cuyo colofón es la conversión personal y la plena identificación con Cristo, objetivo último de toda la obra del santo cisterciense…
Programa de renovación para el hombre y programa de vida, san Bernardo trasciende en su escrito la sola alabanza de la Orden. No es difícil suponer el efecto que tales argumentos, que constituyeron muy probablemente el esquema de sus predicaciones orales, hubieron de causar en los hombres de su tiempo. Es indudable que su acción fue decisiva en el crecimiento del Temple, tanto como en la promoción de una nueva cruzada.

lunes, 2 de diciembre de 2019


CUERPO VOLUNTARIOS DE LA ORDEN POBRES CABALLEROS DE CRISTO – MILITIA TEMPLI EN EL CAMINO DE SANTIAGO


 Dentro del carisma propio de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo  – Militia Templi, este verano pasado comenzamos nuestra presencia en el Camino de Santiago basada principalmente en el compromiso de aportar nuestros esfuerzos a que el Camino vuelva a ser una ruta de peregrinación en busca de Dios, no en lo que se está convirtiendo poco a poco que nada tiene que ver con lo anterior.

La actuación se materializó con nuestra presencia en la localidad de Redecilla del Camino (Burgos) el primer pueblo del Camino Francés de la provincia de Burgos. En este bello pueblo establecimos nuestra casa y desde ella y desde la Iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora la Virgen de la Calle,  estuvimos dándoles la acogida cristiana que se merecen, intentando dar testimonio de  los valores que se deben perseguir, recordándoles que están en una ruta de peregrinación de tradición cristiana, en definitiva acompañándoles.
Dada la experiencia tan positiva y profunda que supuso para todos los componentes de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Militia Templi que estuvieron presentes y con la idea de poder atender de forma más eficiente a los cientos de peregrinos que pasan a diario, se pensó hace un tiempo establecer un grupo de voluntariado de la Militia Templi para colaborar en principio en esta misión.


A QUIEN VA DIRIGIDO:

Personas que profesen la fe católica y deseen tener una experiencia de voluntariado dirigida al apoyo y acogida al peregrino.
Asociaciones católicas del Camino de Santiago cuyos miembros deseen participar en la experiencia.
Serán personas mayores de 18 años  de ambos sexos.

FUNCIONES:

Las funciones serán las que conlleva la acogida cristiana al peregrino, en ningún caso será un cometido de albergue u hospederos.

FECHAS:

Las fechas a desarrollar en principio serían desde la segunda quincena de junio hasta la primera quincena de septiembre.
Lo recomendable para el voluntariado es el compromiso de una semana mínimo y un máximo de 15 días.
El contacto en principio se realizará a través del correo electrónico de la Preceptoría de España:     infomilitiatempli@gmail.com

TE ANIMAMOS A QUE VIVAS UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE DEDICANDO PARTE DE TU TEMPO A LOS DEMÁS.

lunes, 25 de noviembre de 2019


TEMPLARIOS EN ESPAÑA. ¿ES LÍCITO PELEAR POR CRISTO? (II entrega)

Las Cruzadas: un movimiento popular

Autor: P. Javier Olivera Ravasi. Pero volvamos a nuestro tema; los musulmanes habían irrumpido violentamente al punto de hacer peligrar a la misma Europa en su asalto. Se trataba de ir a la reconquista de Tierra Santa. El hombre medieval conocía esa tierra hasta en sus más ínfimos detalles, ya que había sido espiritualmente alimentado desde su más tierna infancia con las Sagradas Escrituras. Todo le resultaba familiar, la cueva de Belén, el pozo de Jacob, el Calvario, los lugares por los que viajó San Pablo, los salmos que narraban la belleza de aquellos parajes…, todo le hablaba de los Santos Lugares. Por otra parte, en la época feudal, montada toda ella sobre el fundamento de posesiones concretas, parecía obvio que la Tierra del Señor fuese considerada como el feudo de la Cristiandad; pensar lo contrario hubiese implicado en cierta manera una injusticia.
Algunos historiadores modernos, influenciados por la ideología marxista, han asignado a las Cruzadas razones únicamente de índole económica. Pero, como bien señala Régine Pernoud, semejante interpretación no es sino el fruto de una extraña transposición del pasado a la mentalidad de nuestra época, que todo lo ve a la luz de ese prisma. Mucho más cerca de la realidad estaba Guibert de Nogent, abad benedictino del primer cuarto del siglo XII, cuando en su “Historia de las Cruzadas” aseguraba que los caballeros se habían impuesto la tarea de reconquistar la Jerusalén terrena con el fin de poder gozar de la Jerusalén celestial, de la que aquella era imagen. Es de él la célebre frase que se repetía en Francia para mostrar la valentía de los hijos de Clovis: “Gesta Dei per francos” (“los hechos memorables de Dios a través de los franceses”).
Las Cruzadas iban a durar casi hasta fines del siglo XIII, y durante su entero transcurso estarían en el telón de fondo de todos los acontecimientos de la época, fueran estos políticos o religiosos, económicos o artísticos. Se suele hablar de ocho cruzadas, pero de hecho no hubo un año en que no partiesen de Europa contingentes más o menos numerosos de «Cruzados», a veces sin armas, conducidos sea por señores de la nobleza, sea por monjes. Por eso parece acertada la opinión de Daniel-Rops de que no es adecuado hablar de «las Cruzadas», sino más bien de «la Cruzada», único y persistente ímpetu de fervor, ininterrumpido durante dos siglos, que arrojó a lo mejor de Occidente de rodillas ante el Santo Sepulcro.
La primera oleada de la marea fue tan incontenible que la jerarquía de la Iglesia no pudo mayormente influir sobre ella. Fue la Cruzada “popular”, convocada por un religioso de Amiens, Pierre l’Ermite (Pedro el Ermitaño), hombre carismático y austero, a quien siguió toda clase de gente: algunos caballeros, por cierto, pero también numerosos mendigos, ancianos, mujeres y niños. Esa caravana de gente humilde que se ponía en camino para reconquistar un pedazo de tierra entrañable, ha sido un fenómeno único en la historia. Recordemos que en la Edad Media la guerra era prerrogativa de la nobleza y de los caballeros, y por eso resultaba tan exótico que aquellos aldeanos apodados paradojalmente «manants», es decir, los que «se quedan», se transformasen súbitamente en guerreros. La historia empezaba a convertirse en epopeya. Militarmente hablando, el proyecto de Pedro el Ermitaño acabó en un resonante fracaso, como era de esperar. Sin embargo no lo consideraron así sus contemporáneos. Porque, según señala con acierto Pernoud, en aquellos tiempos no se esperaba necesariamente que el héroe fuese eficaz:
“Para la antigüedad, el héroe era el vencedor, pero, como se ha podido comprobar, las canciones de gesta ensalzan no a los vencedores sino a los vencidos heroicos. Recordemos que Roldán, prácticamente contemporáneo de Pierre l’Ermite, también es un vencido. No debemos olvidar que nos hallamos ante la civilización cristiana, para la cual el fracaso aparente, el fracaso temporal y material, acompaña a menudo a la santidad, a la par que mantiene su fecundidad interna, fecundidad a veces invisible de inmediato y cuyos frutos se manifestarán posteriormente. Tal es, no lo olvidemos, el significado de la cruz y la muerte de Cristo. En ello estriba toda la diferencia entre el héroe pagano –un superhombre– y el héroe cristiano, cuyo modelo es el crucificado por amor”.
Sea lo que fuere, al mismo tiempo que Pedro el Ermitaño lanzaba sus turbas, los nobles preparaban todo con gran seriedad, constituyendo varios cuerpos de ejército, cuatro en total. El primero de ellos estaba formado por belgas, franceses y alemanes cuyo jefe era el duque Godofredo de Bouillon, duque de la Baja Lorena; un hombre espléndido desde todo punto de vista, fuerte, valiente, de un vigor extraordinario, a la vez que sencillo, generoso, y de piedad ejemplar, el paradigma del Cruzado auténtico, casi un santo. Las crónicas relatan que cuando entró en Jerusalén el año 1099, se negó a aceptar el título de rey de Jerusalén, por no querer ceñir corona de oro allí donde Jesús había llevado una corona de espinas. Cuando murió en 1100, su hermano Balduino tendría menos escrúpulos, y con él comenzaría formalmente el Reino Franco de Jerusalén y la instauración de una Monarquía feudal.
Este no es un dato menor, ya que prueba una vez más que el espíritu de la Cruzada fue el de la Cristiandad Feudal, al punto tal de trasladar su estructura, incluso sus castillos, que en última instancia, fue lo que posibilitó el gobierno cristiano por casi un siglo en tierra Oriental.

domingo, 24 de noviembre de 2019


¿Es lícito pelear por Cristo?


Artículo del P. Javier Olivera Ravasi

Suele haber entre los cristianos un cierto complejo cuando se oye hablar de la “guerra por Cristo” o de “dar la sangre por defender la Fe”. El enemigo de la Iglesia Católica ha venido repitiendo hasta el cansancio que “el valor supremo es la Paz” y que nada puede oponérsele, sea cual fuere el motivo de la contienda.
Dicha posición ha sido calificada como la “herejía” del “irenismo” (de eirene, en griego, “paz”); en resumen, esta postura dice que siempre hay que aguantar cualquier tipo de agresión, tanto a uno mismo como a un tercero y jamás responder con violencia.
Pero esto no ha sido así siempre y si algo fue verdad antes, también puede serlo ahora. La Iglesia no nació ayer y el problema de la guerra ha existido desde la creación del mundo; en el ámbito de la teología se denomina con las palabras de “guerra justa” al modo de oponer, contra malicia, milicia…, máxime cuando se trata de defender lo propio o lo de un tercero.
Ya la Sagrada Escritura tiene innumerables testimonios del uso de la violencia ordenadamente. El mismo Señor, en un pasaje que los pacifistas prefieren olvidar, tomó unas cuerdas y haciendo un látigo expulsó a los mercaderes del Templo en razón del celo que le causaban las cosas de Su Padre (Jn 2,15). Pero ya desde san Agustín y san Ambrosio, dos santos padres de la Iglesia (siglos IV y V), se fue gestando la sana doctrina del uso de la violencia como parte de la virtud cardinal de la fortaleza. El cristiano amará la paz, pero conocerá que muchas veces es necesario alcanzarla y sostenerla por vía del combate.
Como bien señala Caponnetto[1] siguiendo a san Isidoro, “ninguna guerra puede ser justa, a no ser por causa de vindicta o para rechazar al enemigo” (Etimología, XX), pero en esos casos la acción punitiva será un recurso honesto. Y de tanta honestidad que, al decir de Nico­lás I, estando en juego las leyes de Dios, la defensa propia, “la de la patria y la de las normas ancestrales”, ni siquiera la Cuaresma podría suspenderla o postergarla (Responsa Nicolai ad consulta Bulgarorum, 46). Defender a Dios y a la Patria son obligaciones tan graves para el cristiano, que por cumplirlas debe estar dispuesto a armarse “en la milicia temporal”, con una conducta tal –dice Radero– “que no pierda en modo alguno el alma que vive para siempre” (Praeloquiorum Libri sex, 1,11). Opiniones firmes y unívocas que de un modo u otro reiteraron Pedro Damián o el Obispo Rufino, san Anselmo de Canterbury, Yves de Chartres, Abelardo o Alejandro II, entre otros.
En el esplendor del siglo XIII, sus sabios y sus santos volvieron a reiterar la doctrina de siempre: Raimundo de Peñafort en la Summa de Paenitentia, Enrique de Susa en su Summa Áurea, Alejandro de Hales en De lege punitionis, y el gran san Buenaventura quien comentando el Evangelio de san Lucas, dirá rotundamente que “hay causa conveniente (de guerra lícita) cuando se trata de la tutela de la patria, de la paz o de la fe” (Commentarium in Evangelium Lucas, III, 34). El mismo santo Tomás de Aquino trató el tema profusamente en varias de sus obras teológicas justificando e incluso compeliendo a la guerra cuando se trata de salvaguardar un derecho. Otro tanto se encontrará en los tra­tadistas de las centurias posteriores, autores de grandes Summas orientadoras, como la Astesana, la Pisana o la Angélica, hasta que en la España del siglo XVI brillan las cumbres de la teología abocadas a tan candente problema. Los nombres de Vitoria, Cayetano, Martín de Azpilcueta, Domingo de Soto o Melchor Cano no necesitan presentación ni comentario, aunque el especialista pudiera –con todo derecho– señalarnos otros tantos como los de Alfonso de Castro, Diego de Covarrubias, Domingo Báñez, Luis de Molina o Francisco Suárez. Los argumentos fluyen y discurren apasionadamente, ora en contradicción, ora en concordia, ri­cos en casos, ejemplos, situaciones y condiciones, pero ninguno de ellos cree que el católico deba claudicar pasivamente en la defensa de sus principios.

Más próximo a nosotros, el Papa Pío IX, condenó en el Syllabus los enunciados pacifistas, y el mismo Benedicto XV –a quien le tocó regir la Iglesia durante la Primera Guerra Mundial– distinguió entre los horrores de la contienda, la conveniencia de una verdadera paz y la doctrina moral tradi­cional que justifica determinadas luchas. Pío XI, como bien se sabe, apoyó y bendijo sin reservas la Cruzada Española de 1936 y la noble resistencia cristera de los católicos mexicanos (1926-1929), en documentos tan límpidos como emocionantes y aleccionado­res, siendo su sucesor Pío XII quien nos ha legado quizás, en­tre los pontífices modernos, las más elaboradas razones sobre la paz y la guerra, las armas y la justicia, y el deber cristiano de hacer frente a la iniquidad. No la inmoralidad de la guerra de agresión, enseña Pío XII, no el armamentismo provocador y amenazante ni la “monstruosa crueldad de las armas mo­dernas”, pero tampoco la tibieza, la pusilanimidad y la paz a todo precio. Siempre será “moralmente lícito o incluso, en algunas circunstancias concretas, obligatorio, rechazar con la fuerza al agresor… Un pueblo amenazado y víctima de una injusta agresión, si quiere pensar y obrar cristianamente, no puede permanecer en una indiferencia pasiva… y si no quiere dejar las manos libres a los criminales internacionales, no le queda otro remedio que prepararse para el día en que tendrá que defenderse”[2].
Por último, no podemos dejar de citar las palabras del recientemente beatificado Juan Pablo II cuando visitó su Polonia natal y recordó la gran gesta polaca:
Ser cristiano quiere decir vi­gilar, como vigila el soldado durante la guardia… Vigilar significa custodiar un gran bien… significa percibir agudamente los valores que existen en la vida de cada hombre por el simple hecho de haber sido creado a imagen y semejanza de Dios y haber sido redimido con la sangre de Cristo. Vigilar quiere decir recordar todo esto… Hay pues que vigilar y cuidar con gran celo… No puede permitirse que se pierda nada de lo que es cristiano sobre esta tierra[3].
Más aun:
La lucha es, con frecuen­cia, una necesidad moral, un deber. Manifiesta la fuerza del carácter, puede hacer florecer un heroísmo auténtico. ‘La vi­da del hombre en esta tierra es un combate’, dice el Libro de Job; el hombre tiene que enfrentarse con el mal y luchar por el Bien todos los días. El verdadero bien moral no es fácil, hay que conquistarlo sin cesar, en uno mismo, en los demás, en la vida social e internacional[4].
Como vemos, el luchar cuando hay que hacerlo, no solo es un derecho en el cristiano sino, en algunos casos, hasta un deber.

sábado, 16 de noviembre de 2019


BUENOS VIENTOS EN EL CAMINO DE SANTIAGO.

     


     Nos llega la noticia de la apertura de un nuevo albergue en la localidad de Betanzos (Camino Inglés) gracias al trabajo llevado a cabo por el sacerdote mallorquín Don Jaume Alemany, este albergue cuyo nombre es “Albergue Santa María de la Azogue – ACC se regirá por los principios de la hospitalidad tradicional de Acogida Cristiana en los Caminos y será el primero y de momento único de estas características en el camino inglés. Esta acogida cristiana se materializa en el afán no lucrativo del albergue ya que su precio será un donativo y también con la celebración de la bendición del peregrino cada tarde.
Esta iniciativa se va sumando a otras, incluidas las llevadas a cabo desde la Preceptoría de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Militia Templi, destinadas a conseguir devolver al Camino de Santiago su verdadero objetivo. Es un trabajo arduo y que llevará tiempo pero con fe y constancia en el trabajo se conseguirá, para ello se hace necesario la colaboración de las personas de arraigada fe que desean lograr esa pureza del Camino en la cual se haya el verdadero sentido, por ello como siempre animamos a todas las asociaciones del Camino a prestar su esfuerzos a este fin.

lunes, 11 de noviembre de 2019


ASESINADOS DOS SACERDOTES CRISTIANOS EN SIRIA.

Según informa el Diario la Razon en su editorial de hoy 11 de noviembre de 2019, dos sacerdotes católicos han sido asesinados por Daesh en Siria en ll en lo que constituye el primer ataque contra esta religión desde que el “califa” Ibrahim Hashimi asumió el mando de la banda terrorista.
Según un comunicado de la agencia Amaq, las muertes se produjeron cuando elementos del Estado Islámico abrieron fuego contra ellos en la aldea de al-Zar, ubicada en el distrito de al-Basira, en el campo oriental de Deir Ezzor.
Como prueba de su criminal acción, los yihadistas publican la reproducción del carnet de identidad de uno de los clérigos, en un hecho que sitúan dentro de la “bondad” que Alá tiene con ellos.
“Dos sacerdotes de cristianos incrédulos perecieron después de que los soldados del Califato les atacaron”, subrayan. Al parecer, eran de origen armenio.
Al publicar el documento de identidad, dicen que se trata del “encontrado en posesión de uno de los sacerdotes de los cristianos después del ser asesinados de los soldados del califato”.
Queda claro que la estrategia de los nuevos responsables de Daesh es la de continuar con los ataques a los “cruzados” por ser seguidores de la “Cruz” (de Cristo).
Esto quiere decir, según expertos en la materia, que cualquier objetivo vinculado con la religión cristiana, ya sea en las zonas en las que ahora operan, o en occidente, es susceptible de sufrir atentados por parte de estos terroristas.
En el colmo de su fanatismo e ignorancia, para justificar sus crímenes sitúan al cristianismo entre las religiones “politeístas”. Les da igual. Su determinación es la de imponer el Islam en su interpretación más rigorista, la Sharia, y para ello no dudan en atacar a los de otras confesiones, como ocurrió hace meses en Sry Lanka, Filipinas, Burkina Faso y otros países.
La lucha contra los terroristas, además de su vertiente operativa a cargo de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, precisa de la acción de los musulmanes que deben desacreditar con más fuerza, aunque ello conlleve asumir algunos peligros, a los miembros de Daesh y su estrategia criminal.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

«Hay un plan para vaciar Oriente Medio de cristianos»


Entrevista a Raad Salam Naaman, escritor iraquí

Raad Salam Naaman se define como cristiano, católico y caldeo de origen mesopotámico, «y a mucha honra», y recuerda que proviene de Mesopotamia, la cuna de la civilización, hoy convertida en la convulsa república iraquí.
«Cuando llegué a España en 1995 creían que pertenecía a una secta o que era un converso, pero no soy ni árabe ni musulmán, somos los habitantes originarios del territorio, conquistado por el Islam en el siglo VII y que se convirtió por el filo de la espada». Este profesor universitario, doctor en Filología Árabe estudios islámicos, publica un nuevo libro: ‘Los primeros cristianos. Los cristianos orientales’.

-¿Existe una estrategia de limpieza religiosa en Oriente Medio?

-La persecución en Oriente ha existido siempre, desde la llegada del Islam. Desde que era pequeño me han tratado como ciudadano de segunda. Había 2.000.000 de cristianos en tiempos de Sadam y hoy quedan 200.000 y no saben qué les espera. Yo me peleé con mi profesor de Historia porque alegaba que el Islam había conquistado, no liberado, y me condujeron al despacho del director del colegio donde entre ambos y el imán del centro me molieron a palos y después me denunciaron por blasfemia, castigada con la pena de muerte. Mi padre tuvo que pagar para librarme de esa sentencia.
-Su historia es una relación de acosos.
-Un tío mío, que era editor, publicó mi tesina, que comparaba el apóstol Pablo y al segundo califa ortodoxo Omar. Ambos extendieron sus respectivas credos, el primero predicando el amor y el segundo, a través de la fuerza. Estuvo un mes a la venta. Los radicales islámicos quemaron vivo a mi pariente y yo tuve que esconderme.

-¿Cómo se puede luchar contra el peligro del fanatismo?

-Es una falacia decir que se ha vencido al Estado Islámico. No se ha acabado con él, sólo con su territorio, pero hay 10.000 de sus militantes en Europa.

-¿Y cómo apoyar a los cristianos que resisten en sus hogares de Irak o Siria en una atmósfera hostil?

-Hay un plan para vaciar esos países de cristianos, sus ciudadanos originales, impulsado por Irán, Arabia Saudí, Catar, Turquía y otros países del Golfo. Hemos de apoyarlos a través de la fe, que sientan nuestro apoyo. No quiero que salgan de mi país, porque perderíamos nuestra identidad, tradiciones y cultura.

Fuente: https://www.primeroscristianos.com/entrevista-a-raad-salam-naaman-escritor-iraqui/#iLightbox[gallery43401]/0

martes, 5 de noviembre de 2019

LA PROTECCIÓN DE LOS PEREGRINOS JABOBEOS DURANTE LOS SIGLOS XIV – XIX

 La peregrinación consiste en un viaje a algún lugar santificado por la presencia de algún personaje santo, como era el caso de Palestina, donde discurre la vida de Cristo, de la Virgen María, de los Apóstoles e incluso de otros personajes que descuellan por su vivencia del mensaje de Cristo. Entre otros muchos lugares de peregrinación, destacan Jerusalén que fue la cuna del cristianismo, Roma donde fueron martirizados los Apóstoles Pedro y Pablo y Santiago de Compostela, donde según una tradición se conservan allí los restos de Santiago Apóstol.
     -Aparte de la peregrinación para orar que se produce desde los orígenes del Cristianismo, en la Edad Media se practica, además, la peregrinación penitencial ya voluntariamente, ya impuesta por el confesor a los penitentes en confesión, pudiendo llamarse en este caso peregrinación penitencial.
     A partir de la Edad Media se practica también la peregrinación judicial, es decir impuesta por los tribunales, incluso laicos, por cualquier delito no necesariamente religioso sino también por la transgresión de leyes seculares.
     -Desde el medievo se produce también la peregrinación sustitutoria, es decir impuesta a alguien, que la cumple por medio de otra persona que se convierte así en peregrino profesional.

     -El peregrino se distingue de cualquier otro cristiano porque se rige por una normativa de peregrinación, que comienza incluso por la vestimenta, que en el caso de los que se dirigían a Santiago es la túnica talar, el bordón o bastón, la bolsa o zurrón y el sombrero con la concha marina. Se rige además por un ritual bien preciso: bendición de las insignias de peregrino ya mencionadas, la calabaza para el agua desde finales del medievo, y una bolsa de viaje con los certificados.



sábado, 26 de octubre de 2019



CRISTIANOS EN SIRIA

En estos días, los periódicos volvieron a hablar sobre Siria, donde se reanudaron los enfrentamientos violentos.

Sin embargo, en medio de este drama interminable, las comunidades cristianas reunidas alrededor de los franciscanos de la Custodia de Tierra Santa no pierden la esperanza y pronto también comenzarán un camino de preparación para la Navidad, la fiesta de la Esperanza que se hace carne.

En Damasco, la capital de Siria, será la segunda Navidad sin bombas y enfrentamientos violentos, ya que la ciudad fue liberada hace solo dos años. A pesar de esto, sus habitantes aún luchan contra nuevos enemigos: en Damasco hay hambre y una pobreza enorme.

Para no olvidar esta tragedia que aún viven nuestros hermanos sirios, le pedimos al fraile Bahjat, un párroco franciscano de Damasco, que nos contara cómo se están preparando para la Navidad.





viernes, 25 de octubre de 2019


En busca del misterioso mártir al que se dedicó una gran iglesia bizantina de Tierra Santa

Su cripta, revestida de mármol y con una cámara funeraria subterránea que debió de albergar las reliquias, fue un lugar de peregrinación en el siglo VI
Un tal Maljos costeó el mármol del templo del siglo VI y el cobre de la cripta dedicada a un misterioso mártir. Lo desvela un mosaico perfectamente conservado que esta semana presentó Israel en los restos del patio de una de las basílicas bizantinas más grandes y mejor conservada de Tierra Santa.
La identidad del mártir sigue siendo desconocida, reconoce a Efe el director de la excavación Benjamin Storchan, pero la iglesia ha tomado ya por nombre «Glorioso Mártir», por el que hasta 300 lámparas de aceite, expuestas desde hoy junto al resto de hallazgos, en el Museo de Tierras Bíblicas de Israel, aparecieron en la cripta como símbolo de la gran veneración.
«Se desconoce la identidad del mártir, pero la excepcional opulencia de la estructura y sus inscripciones indican que esta persona era una figura importante», explica Storchan sobre los hallazgos en Beit Shemesh, a 40 kilómetros de Jerusalén.
La cripta, que estuvo revestida de losas de mármol que le daban «una apariencia impresionante», contiene una cámara funeraria subterránea que aparentemente albergaba los restos (reliquias) del mártir venerado, y se accedía a ella «a través de unas escaleras paralelas».
Una de estas bajaba a su interior y la otra conducía a una sala de oración, lo que indica que el lugar fue un destino relevante de peregrinación para grandes grupos de cristianos.

En el suelo del templo, desenterrado durante los últimos tres años, relucen sus mosaicos con diseños de hojas, pájaros, frutas y elementos geométricos, y partes de las paredes que en su día estuvieron decoradas «con coloridos frescos y pilares altos coronados con impresionantes capiteles».
El edificio se erigió de acuerdo con el plano de una basílica y se constituye por una estructura alargada alineada con dos filas de columnas que dividían su espacio interno en tres sectores, a lo que se añade una nave central flanqueada por dos pasillos.
En el patio es donde aparece la inscripción en griego que indica que Maljos fue el benefactor al costear el mármol, el cobre y el trabajo mosaístico del templo, que quedó abandonado sin grandes deterioros en su estructura, por lo que se considera hoy uno de los mejores conversados.
Según el equipo de la Autoridad de Antigüedades de Israel, se han descubierto pocas iglesias en la región «con criptas completamente intactas» como la de este yacimiento, por el que el Ministerio de Construcción y Vivienda israelí invirtió casi 1,8 millones de euros para excavarlo.
La primera etapa de construcción del templo fue en el reinado del emperador Justiniano (527-565 d.C.). Más adelante, con el mecenazgo de Tiberio II (574-582 d.C.), se le añadió una capilla lateral. Una inscripción en griego en el mismo lugar señala su apoyo financiero. «La participación imperial en la ampliación del edificio también es evocada por la imagen de una gran águila con alas extendidas, el símbolo del Imperio Bizantino, que aparece en uno de los mosaicos», remarca Storchan.



sábado, 19 de octubre de 2019

ENCUENTRO DE LA PRECEPTORÍA DE ESPAÑA DE LA ORDEN DE LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO CON EL ARZOBISPO DE BURGOS D. FIDEL HERRAEZ.

Hoy sábado 19 de octubre, componentes de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Militia Templi, han formado parte del encuentro con el Excmo. Sr. Rev. P. D. Fidel Herraez, Arzobispo de Burgos, todo ello en el marco de la visita Pastoral que ha llevado a cabo entre otras a la localidad de Redecilla del Camino en donde ejercen como párrocos los Rev. P. D. Ángel y D. José Antonio, muy queridos por todos los que componemos la Preceptoría.

Durante el encuentro, en el que el Sr. Arzobispo ha dado muestras de su cercanía y humanidad, se ha llevado a cabo por parte de la Preceptoría de España la donación al Arzobispado del cuadro pintado por nuestro hermano Miguel Ángel Salgado que ha logrado de forma maestra refundir la espiritualidad del Camino de Santiago a su paso por Redecilla del Camino, lo cual ha agradecido el propio Arzobispo, a la vez que nos ha felicitado por la labor llevada a cabo este verano con los peregrinos, del mismo modo nos ha animado y apoyado para dar continuidad a esta bonita misión iniciada por la Preceptoría de la Orden en España, lo cual se antoja necesario para revitalizar el sentido profundo del Camino de Santiago tal como se viene haciendo, acogiendo y apoyando a los peregrinos, acompañandolos y haciendo que la casa de Dios esté abierta para ellos con alguien que esté a su lado en todo momento.
Igualmente se ha dejado constancia al Arzobispo de las donaciones enviadas a través del IVE a nuestros hermanos cristianos de Siria e Irak
Después de este bonito encuentro y con el apoyo que se nos ha expresado por el propio Arzobispo, esperamos poder dar continuidad al compromiso adquirido y seguir presentes en el Camino, lo cual nos permite cumplir con tres de las vertientes de nuestro carisma:

.- Atención al peregrino.
.- Ayuda a los cristianos perseguidos
.- Apoyo a las necesidades de la Iglesia.

En ese sentido animamos a que contacten con nosotros aquellas personas que deseen vivir una primera experiencia con la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Militia Templi en el Camino de Santiago, esta misión que se lleva a cabo en apoyo de los peregrinos es algo que a nadie deja indiferente. Como dice nuestro lema “non nobis, no nobis. Domine Sed nomini tuo da gloriam (no para nosotros, no para nosotros Señor, sino para mayor gloria de tu Nombre).






lunes, 14 de octubre de 2019


LMP 2019: La persecución se extiende en todo el mundo


En la nueva Lista Mundial de la Persecución, 73 países del mundo alcanzan niveles de persecución “altos”, “muy altos” o “extremos”.
La Lista Mundial de la Persecución (LMP) ratifica un año más que la persecución a cristianos a escala global no es un acontecimiento aislado, sino que vive una tendencia al alza que no parece tener límites. La cifra de cristianos perseguidos a un nivel “alto, “muy alto” o “extremo”, según la estimación actualizada, es ya de cerca de 245 millones en todo el mundo solo para la suma de los países que conforman los primeros 50 puestos de la lista. Esto significa que, mínimo, un cristiano de cada nueve en el mundo sufre persecución a un nivel alto, muy alto o extremo. Esta realidad se agudiza en el continente asiático, donde uno de cada tres cristianos sufre persecución en uno de estos tres niveles estipulados por Puertas Abiertas, mientras que en África se trata de uno de cada seis.
Además, aunque la lista a 50 países de los 150 considerados y analizados, para la LMP 2019, 73 países han entrado en la categoría de persecución “alta”, “muy alta” o “extrema”, de los cuales 23 no aparecen en la lista de los primeros 50.  El año pasado, solo 8 países con nivel de persecución “alta” no aparecieron en la LMP 2018. De los 73 países, 33 han sido calificados con nivel “alto” de persecución (más de 41 puntos sobre 100), 29 con nivel “muy alto” (más de 61 puntos) y 11 con nivel “extremo”.
“Tenemos evidencias estadísticas que respaldan nuestra experiencia acerca de que la persecución está creciendo tanto en intensidad como en el número de países y cristianos a los que afecta”, ha dicho Wybo Nicolai, fundador de la Lista Mundial de la Persecución hace ya 26 años y ahora director de operaciones externas de Puertas Abiertas Internacional. “La Lista no rompe la tendencia de años anteriores, sino que es incluso peor que el año pasado”, añade.
Corea del Norte es desde 2002 el nº1 de la Lista Mundial de la Persecución /©Puertas Abiertas
Corea del Norte, Afganistán y Somalia siguen ocupando, en este orden, los tres primeros puestos de la lista que ya ocupaban en la LMP 218. Los dos primeros países tienen la misma puntuación (94 sobre 100) y se diferencian por pocas décimas, mientras que Somalia sigue con 91 puntos sobre un máximo de 100.
Respecto al número de cristianos asesinados, Nigeria vuelve a ser el escenario de mayores crímenes mortales contra aquellos que profesan seguir la fe cristiana. 3.731 personas, como mínimo, han sido asesinadas por razón de su fe cristiana en suelo nigeriano, casi el doble que la cifra de 2.000 registrada el año pasado. La violencia en Nigeria también ha dejado aldeas cristianas totalmente despobladas donde los creyentes han tenido que huir por la llegada de sus atacantes, quienes se mueven por la región con total impunidad.
Nigeria recoge el 87% de las 4.305 muertes registradas por Puertas Abiertas a causa de la fe cristiana de las víctimas. Esto supone un aumento del 29% respecto al mínimo de 3.066 muertes de la LMP 2018. También se ha observado un alarmante aumento en el número de iglesias atacadas, de 783 en 2017 a 1.847 en 2018. Este apartado de violencia también lo lidera Nigeria, con 569 iglesias atacadas, seguido de China (171) y Myanmar (100). De nuevo es importante recalcar que estos números deben considerarse como mínimos. Por su parte, el número de cristianos detenidos, procesados y encarcelados por causas directamente relacionadas con su fe es otro de los datos alarmantes en la LMP 2019: 3.150 por los 1.905 casos registrados en la LMP 2018. En este caso, es China la que lidera la tabla con la vergonzosa cifra de 1.131, como mínimo.
Nigeria es el país más mortífero para los cristianos /©Puertas Abiertas
Dejando de lado el nivel de violencia visible anticristiana, cabe destacar que la opresión sufrida en los cinco ámbitos considerados para el estudio (privado, familiar, social, nacional y eclesial) ha aumentado de una puntuación media de 52,9 en 2014 a 61,4 en 2019 para los primeros 50 países de la clasificación.
La realidad detrás de los números
De la lista roja de once países con nivel de persecución “extrema”, solo Irak se queda fuera respecto a los resultados del pasado año gracias a la derrota definitiva del autoproclamado Estado Islámico y el receso del conflicto armado. Por su parte, India sube una posición más y ya se sitúa 10ª en una escalada de posiciones en la LMP que no se ha detenido desde 2011.
Gobiernos nacionalistas como la India o Myanmar continúan negando la libertad religiosa a una minoría cristiana que ya no es tan pequeña, enviando un mensaje claro de que para ser indio se debe ser hindú y para ser birmano se debe ser budista.
Por su parte, nuevas legislaciones en China y Vietnam muestran que ambos países están aumentando el control sobre toda forma de expresión religiosa. En China, la situación de libertad religiosa es la peor de la última década y empieza a recordar a la época de la Revolución Cultural.
Vietnam (nº20 en la LMP 2019) tiene 8,5 millones de cristianos /©Puertas Abiertas
Con India y China en niveles extremos y muy altos de persecución, respectivamente, dos de las naciones con mayor número de cristianos del mundo están viviendo una persecución a gran escala.
La persecución extrema también se da a manos de los extremistas islámicos en países como Egipto, en cuya península del Sinaí opera todavía una red del autoproclamado Estado Islámico, así como en Libia, Somalia y regiones del Sahel africano y del África subsahariana. En el Sureste Asiático, el triple atentado a iglesias de la ciudad de Surabaya en Indonesia ha sido uno de los actos terroristas contra cristianos más destacados en 2018.

domingo, 13 de octubre de 2019

15 APORTACIONES QUE EL CRISTIANISMO HA HECHO A EUROPA.....Y AL 


El perdón, la noción de persona y la gratuidad son algunas de ellas

La situación actual de Europa es ambigua y llena de contradicciones. Por un lado tiene un potencial enorme, y por otro presenta signos preocupantes.
¿Qué elementos de tradición y de origen cristiano pueden contribuir a hacer una Europa mejor, más humana? Nos propone 15 ideas, desde su sabiduría de ecumenista, el profesor y cura Antoni Matabosch, que ha sido presidente de la Fundació Joan Maragall, a quién el Gobierno Catalán acaba de conceder la Cruz de Sant Jordi.
1. La noción de persona. En la tradición judeocristiana encontramos la gran novedad que Dios quiere establecer una relación de amor / amistad con cada hombre y con cada mujer. Todos los seres humanos son amigos de Dios de la misma manera. Todos son iguales y valiosos. No son Dios, pero son imagen de Dios. La suprema dignidad de todo hombre / mujer es un bien democrático incuestionable, es un bien cultural supremo y no negociable. En la reflexión cristiana posterior, esta dignidad humana fue llamada persona e implica cuatro dimensiones principales. La persona es subjetividad y autoposesión, se pertenece y administra (es el valor único e irrepetible de toda persona). También es apertura al tu y a los demás. Es ser con los otros, solidariamente. Es, finalmente, apertura a Dios.
2. La primacía del ser sobre el tener. Si no se pone en primer término cada persona humana y su maduración personal, es fácil caer en el «fetichismo de la mercancía», como diría Marx. El consumismo y el productivismo radical nos envuelven en una rueda en la que somos absorbidos por lo que es externo, y el exceso no nos hace más personas. Es una caída en la exterioridad personal y en las tiranías de la propaganda.
3. La síntesis entre logos (razón) y ágape (amor). La tradición griega ha aportado el valor de la racionalidad, de la razón, que ha dado los frutos durante toda la historia de Europa, con un acento especial en la Modernidad. Por eso hay que tener cuidado con las corrientes actuales que hablan de “pensamiento débil” (Vattimo), de “pensamiento o sociedad líquida” (Baumann) o de postverdad. Hay que rechazar, sin embargo, un racionalismo unidimensional. La dignidad de la persona humana exige que todo (también lo más ingenioso y agudo) esté empapado por el amor. No sin razón se habla ahora de la inteligencia emocional. San Agustín ya decía que «no se puede entrar en la verdad si no es por la caridad»: sólo una razón arraigada en lo que es más radical, el amor, se revela como el más razonable y, por tanto, como la matriz más fecunda de toda buena cultura. Esto también nos ayuda a entender la razonabilidad de la fe.
4. La historia, espacio de la libertad creativa del hombre. El devenir histórico tiene un sentido que está en manos de la acción humana singular y colectiva. No hay un determinismo fatalista, ni un eterno retorno. Hay un mundo y una sociedad que va creando una cultura llevada por la mano del hombre. Nada más lejos de una visión trágica del proceso histórico, aunque debido a la libertad podemos avanzar o retroceder. La realidad es producto de la libertad.
5.- Los derechos humanos, el valor de la democracia y del estado de derecho. La concepción de todo ser humano como persona, con una dignidad inviolable, ha llevado poco a poco a afirmar una derechos humanos universales, proclamados finalmente por la ONU en 1948. Los derechos humanos proporcionan un fundamento sólido para instaurar y vivir en democracia, teniendo como base del Estado de Derecho.
6. La apertura a lo trascendente. Cuando una sociedad se cierra sobre sí misma y no se abre a todo lo que la sobrepasa, se asfixia, queda reseca. Es aquella apertura al que se llama los trascendentales: la belleza, la verdad, la bondad. Incluye la religión, pero se amplía a otras dimensiones. Esta apertura es el origen de grandes empresas y creaciones.
7. El ecumenismo y diálogo interreligioso. El ecumenismo busca la unidad de los cristianos y de las iglesias, en una Europa pluriconfesional cristiana que en el pasado fue un nido de discordias religiosas. El ecumenismo se basa en la libertad religiosa, en la aceptación de los valores de los otros, al tener una identidad propia clara pero abierta a nuevas ideas, y, finalmente, en el diálogo. Por otra parte, Europa es cada vez más plural, más plurirreligiosa y la experiencia que tienen las confesiones religiosas en las relaciones interreligiosas contribuye mucho a la paz y la convivencia. Las relaciones interreligiosas buscan la armonía y se basan en la aceptación de los valores religiosos de las otras religiones, la colaboración por el bienestar de la sociedad, las experiencias religiosas compartidas y en el diálogo.
8. El favorecer un Islam europeo. Ciertos valores y visiones cristianas muy asentadas y convertidas ya en cultura común de los europeos puede ayudar a que los musulmanes establecidos en Europa practiquen un Islam que no sea puramente de imitación de lo que es tradicional en sus países de origen. Los valores básicos de los europeos podrían influir en una mayor aceptación de todos los derechos humanos, a introducir la razón hermenéutica en sus textos sagrados y que se convierta cada vez más en una religión sólo religiosa.
9. La unidad de la familia humana y la solidaridad universal. Si la tradición europea, basada en la enseñanza bíblica, nos enseña que todos los hombres y mujeres son iguales en dignidad y forman una sola humanidad, deberíamos ser solidarios con todo el mundo habitado. «La Europa que hemos sido llamados a construir», dice el card. Martini, «debería ser capaz de ofrecer a todo el mundo una nueva contribución de sabiduría: la que brota de aquella cultura milenaria que la savia vital cristiana ha contribuido a madurar en el curso de los siglos. En efecto, se pide a Europa que no se cierre sobre sí misma, sino que siga estando abierta a toda forma de cooperación, sobre todo a favor de los pueblos y los países más necesitados. También en favor de la construcción de una civilización en la que el hombre se vuelva a reconciliarse con la creación, con sus semejantes, consigo mismo ». No basta con crear la «casa común europea»: hay que contribuir a formar una “familia de naciones».
10. Una nueva cultura de la solidaridad acogedora. La tradición cristiana hace hincapié en el amor a los demás, en las obras de misericordia. Europa debería aprender a crear un sistema y una cultura del asilo y de la migración. Deberían estar abiertas las puertas a los inmigrantes y refugiados. El cierre hacia los demás crea una Europa egoísta y mísera.
11. El derecho de los pueblos. Entre las nuevas generaciones de derechos humanos, junto a los individuales y económicos, hay que poner los derechos de los pueblos, los cuales, basados en una cultura propia, forman una nación aunque no tengan Estado. Juan Pablo II ha repetido muchas veces esta doctrina, especialmente ante la ONU, en 1995. La Unión Europea debería reflexionar seriamente sobre los inconvenientes y las injusticias que implica el estar fundamentada sólo en las naciones-estado. La Unión Europea debería estar igualmente atenta a la unificación universal y la pluralidad de entidades que la componen.
12. Aprender a distinguir entre política y religión y entre Estado y religión. Las vicisitudes de la historia han sido muy variadas, pero si se devuelve a las raíces cristianas, los cristianos pueden aportar la importancia básica de la separación de las religiones y el Estado, la libertad religiosa, que el Estado reconozca la positividad básica las religiones y la necesidad de que se establezcan acuerdos o convenios a fin de asegurar la paz social.
13. Las estructuras universales y el principio de subsidiariedad. Para alcanzar y afianzar un mundo solidario y que respete todos los pueblos de la tierra, es cada vez más necesario crear estructuras internacionales: un nuevo Derecho internacional, una nueva estructura mundial económica y financiera, tribunales que ayuden a superar tensiones entre pueblos, un gobierno universal y democrático que supere las actuales soberanías, etcétera. Como principio rector de esta nueva forma de comunidad mundial, habrá que aplicar con rigor el principio de subsidiariedad según el cual todo lo que se pueda hacer a un nivel inferior no es necesario que lo haga uno superior, a fin de asegurar al máximo la participación de todos a todos los niveles. Sería bueno que Europa fuese un buen ejemplo.
14. Crear una “casa común europea”. La Asamblea Ecuménica Europea de Basilea remarcó que los cristianos deben ayudar a reencontrar el alma de Europa, una especie de “casa común europea”, un modelo de vida sustentado, basado en el humanismo, con un “reglamento de la casa “sustentado en la igualdad, los valores compartidos, el diálogo, la acogida, etc.
15. El perdón reconciliador, la acogida y la gratitud. Para llevar a cabo estos valores que están en la tradición de Europa se necesitan unas actitudes de fondo que son inequívocamente cristianas y profundamente humanas y humanizadoras. Para superar de verdad los enfrentamientos, las guerras o el terrorismo, llega un momento que sólo el perdón lleva a la reconciliación y la paz verdadera y duradera. Sólo una actitud acogedora de toda clase de vida y de toda persona (venga de cerca o de lejos) puede poner una base estable de convivencia ciudadana. La gratitud es la capacidad que se tiene que contemplar algo como un don recibido, como un regalo, que se debe guardar con cuidado. Europa y el mundo debería vivir como un intercambio mutuo de dones.